Naomi Osaka (15° del ranking mundial) tiene una carrera repleta de éxitos, en donde, además de haber alcanzado el número 1 del mundo, cuenta con cuatro títulos de Grand Slam: dos en el Australian Open y otros dos en el US Open. Sin embargo, pese a esto, siempre tuvo una cuenta pendiente con el césped. Recientemente, en Bad Homburg, la japonesa arribó por primera vez a una final en esta superficie.
Osaka está teniendo la mejor semana de su vida en pasto, al arribar sin sobresaltos a la definición del WTA 250. En su camino ya derrotó a Magdalena Frech, Elise Mertens, Ekaterina Alexandrova y en su último compromiso a Wang Xinyu, con la particularidad de que no cedió sets en ninguno de ellos.
Ahora, en la antesala a lo que será Wimbledon, ni más ni menos, la tenista de 28 años buscará ganar el primer trofeo de su temporada y jugará la final contra Karolina Muchova (11°). Virtualmente, la japonesa ya es la N°14 y se acerca nuevamente al Top 10.
El principal objetivo una vez terminado el torneo en Alemania será su actividad en el All England. Con la confianza por las nubes por lo hecho en Alemania, Osaka intentará superar por primera vez la barrera de la tercera ronda en Gran Bretaña, siendo el único Grand Slam en donde no pudo acceder a la segunda semana.
