El presidente de la ATP, Andrea Gaudenzi, cree que el tenis profesional está perdiendo millones de dólares debido a su fragmentación entre la ATP, la WTA, la ITF y los cuatro Grand Slams. En una entrevista con Financial Times, dejó entrever que su deporte genera actualmente una cantidad en ingresos anuales que podría multiplicarse por dos o tres si trabajasen en conjunto.
"Seguimos demasiado fragmentados, somos demasiado lentos y hay demasiadas luchas internas. Nos centramos demasiado en qué parte del pastel nos corresponde a cada uno en lugar de en hacer crecer el pastel en su conjunto", reconoció el italiano, cara de la ATP desde 2020 y reelegido hasta 2028, que quiere impulsar aún más la transformación del circuito.
La ATP gestiona el tenis masculino, la WTA el femenino, las competiciones por equipos de la ITF y ciertos circuitos, mientras que los cuatro Grand Slams poseen su propio poder económico, mediático e institucional. Como resultado, los derechos televisivos, el patrocinio, el calendario y la estrategia comercial siguen fragmentados. Según Gaudenzi el tenis vive de unos 3500 millones de dólares pero esta cifra podría multiplicarse, por dos o tres, si las principales entidades colaboraran.
De hecho, según él: "El tenis está infravalorado. Existe una enorme oportunidad para aumentar su rentabilidad. El deporte necesita crear una plataforma integral que permita moverse, cambiar, adaptarse, innovar y estar preparado para los retos que todos afrontaremos en los próximos 10 años”.
Por eso la importancia de darle a los jugadores lo que merecen: “En realidad, no se trata de la cantidad de dinero, sino de alinear intereses. Queremos que los jugadores sean socios. Actualmente, tenemos una relación un tanto incómoda, donde los jugadores son contratistas independientes. Los torneos funcionan por su cuenta, lo cual está bien, pero no hay una alineación completa. Podría ser mucho mejor”.
Ese es el mensaje de Gaudenzi. Su idea no es nueva, pero resurge con renovado vigor: crear una estructura comercial unificada capaz de vender el tenis como un producto global: "Necesitamos ampliar el mercado. En mi segunda vida, después de ser tenista, me convertí en emprendedor. Como emprendedor tecnológico, uno apunta alto y se propone algo extremadamente difícil. La oportunidad es enorme, y aún tengo mucha energía para seguir luchando e intentándolo”.
