En búsqueda de calmar los demonios internos y convertirse en una especie de guía espiritual, el ruso Marat Safin se ha incorporado hace más de una temporada al equipo de su compatriota Andrey Rublev (13°), protagonista de diferentes reacciones virales y preocupantes al autoflagelarse en pleno partido.
"El estilo de juego es una manifestación de tu carácter. Juegas como eres. Andrey es un chico eléctrico. Tiene muchísima energía pero no sabe dónde canalizarla. Sale disparada en todas las direcciones", reflexionó el ex número 1 del ranking mundial ATP, el cual se sumó a la estructura liderada por el español Fernando Vicente en abril de 2025 en pos de encontrar el equilibrio y exprimir las probadas virtudes del moscovita, de 28 años y aquejado por problemas de salud mental desde hace tiempo.
En sintonía, el dueño de 15 títulos en el Tour, destacándose el US Open 2000 y el Australian Open 2005, dio la clave acerca de los inconvenientes de 'Rublo', recientemente eliminado en primera ronda de Halle: "Tiene que cambiar la forma en la que piensa. La forma en la que ves el tenis es la forma en la que ves la vida. No estamos hablando de mejorar la derecha, el revés o de cambiar cuestiones técnicas. No funciona así. Entramos en un terreno psicológico, mucho más sutil. Ahí están los detalles que marcan la diferencia".
"Es muy difícil modificar esos detalles porque ya te has formado como persona. Tienes que reprogramarte por completo. Romper programas antiguos y limpiar todo tu espacio interior", aseveró el nacido en Moscú, de 46 y retirado del circuito profesional en 2009, cuando cayó frente al argentino Juan Martín Del Potro en segunda ronda del Masters 1000 de París, ofreciendo detalles en virtud del trabajo diario en pos de aportar soluciones.
Por último, el dos veces proclamado en Copa Davis, en 2002 y 2006, valoró las condiciones tenísticas de aquel que alcanzó el quinto puesto de la clasificación masculino, el cual curiosamente aún no se metió entre los cuatro mejores de un Grand Slam al fallar en diez ocasiones en la fase previa: "A Andrey le falta creer en sí mismo. Necesita confiar en aquello que depende de él. O eres una víctima o eres un creador. No existe una tercera opción".
