La vida personal repercute indudablemente en el rendimiento profesional de los tenistas, tal como le sucedió en el último tiempo al argentino Francisco Cerúndolo (21°), que atravesó complicados momentos antes de reencontrarse con su mejor versión y consagrarse campeón en el ATP 500 de Queen's contra todo pronóstico.
Eliminado demasiado pronto de Roma, Hamburgo y Roland Garros, el mayor de los hermanos, de 27 años, afrontó un período repleto de dudas al dejar de disfrutar la rutina diaria, tanto dentro como fuera de la cancha, optando por refugiarse en sus seres queridos para recuperar las ganas de superarse, presentar batalla en los principales escenarios del mundo y levantar el título más importante de su carrera al derrotar al estadounidense Tommy Paul (24°) por 6-7 (4), 6-4 y 6-3 en la definición del tradicional torneo londinense.
"En Roland Garros la pasé muy mal. No estaba bien, estaba peleado con el tenis, con la vida. Es parte del deporte profesional, le pasa a muchos. Pero la gente no lo entiende y piensan que uno es una máquina", reveló el flamante pupilo del chileno Nicolás Massú, quien venía de eliminar a Aleksandar Kovacevic (68°), Jenson Brooksby (73°), Arthur Fery (140°) y Brandon Nakashima (32°) en las rondas previas, en declaraciones a la ATP.
Posteriormente, el mejor albiceleste del ranking mundial ATP ofreció más detalles acerca de su lucha interna y la despiadada crítica de los fanáticos: "A veces las cosas no van bien fuera de la cancha y dentro, con la tensión y los nervios, todas las emociones salen a la superficie. ¿Podría haberlo hecho mejor? Probablemente, si hubiera tenido la serenidad y la claridad que tuve esa semana. Pero ya no lo disfrutaba, solo salía a la cancha a jugar".
"En nuestra profesión tenés un día malo y se entera todo el mundo, quedás expuesto. Estás en la tapa de todos los diarios. Volví a Buenos Aires y me tomé una semana libre, necesitaba alejarme y recuperar un poco las ganas. Fue un proceso de reconstrucción, día a día", agregó aquel que alzó su quinto trofeo en el máximo nivel, después de Bastad 2022, Eastbourne 2023, Umag 2024 y Buenos Aires 2026.
Por último, el bonaerense, que le dedicó un emotivo discurso a su padre, Alejandro, en la premiación, recibió un mensaje de felicitaciones de Gabriela Sabatini y decidió bajarse del ATP 250 de Eastbourne para recuperarse físicamente de cara a Wimbledon extendió: "No tenía expectativas en césped. Los sets de entrenamiento los perdí todos, aunque día a día jugaba un poco mejor. Terminé jugando espectacular, fluyendo como si fuera mi superficie natural".
