Ni la consagración en Roland Garros 2026 pareciera traerle calma al alemán Alexander Zverev (3°), que había interrumpido una entrevista al ser consultado por las acusaciones en su contra y ahora recibió una inesperada crítica del croata Ivan Ljubicic al situarlo muy por debajo del italiano Jannik Sinner (1°) y del español Carlos Alcaraz (2°).
Pese a sumar un voto de confianza a través de la fuerte banca de Mats Wilander, Boris Becker y Andy Roddick, entre otros, el nacido en Hamburgo, de 29 años y verdugo del italiano Flavio Cobolli (10°) por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5) y 6-1 en la final para cortar su maldición en torneos de Grand Slam, seguramente se llevó un disgusto en las últimas horas por las duras palabras del ex número 3 del ranking mundial ATP, de 47 años y retirado en 2012 del tenis profesional, quien apuntó duramente contra su estilo de juego.
“No creo que el escenario esté destinado a cambiar. Para Zverev el resultado ha cambiado, pero no su forma de jugar. Ganó un torneo que debería haber ganado dada la situación, pero Alcaraz y Sinner siguen siendo los mejores", aseveró el ex entrenador del suizo Roger Federer, en declaraciones a La Stampa, puntualizando que le seguirá costando frenar la abismal supremacía impuesta por sus colegas en el circuito masculino.
En la misma línea, el dueño de 10 títulos en el Tour, destacándose el Masters 1000 de Indian Wells 2010, y semifinalista de Roland Garros 2006 no dudó en exponer las falencias del pupilo de su padre a la hora de tomar el control de los partidos decisivos: "Sascha es el primero de los segundos, el que espera y no te deja parado cuando acelera. El resultado de los partidos no siempre depende de él".
Por otro lado, el director de alto rendimiento de la Federación Francesa de Tenis (FFT) desde 2023 enalteció las virtudes del florentino, de 24 y flamante top 10 del ordenamiento: "Tuvo una experiencia maravillosa y manejará mejor la presión en el futuro, pero no creo que este resultado cambie su año. Merece estar entre los 10 mejores, sus números no mienten. Juega bien en todas las superficies y es un jugador completo, lo que lo hace difícil de vencer".
