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Jannik Sinner puso el grito en el cielo por las condiciones del Australian Open 2026

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Jannik Sinner aterrizó a los cuartos de final del Australian Open (7:36)

El N°2 del mundo derrotó 6-1, 6-3 y 7-6 (2) a Darderi para avanzar de ronda. (7:36)

No todo son sonrisas para el número uno del mundo en el Australian Open 2026. A pesar de su avance en el cuadro, Jannik Sinner ha puesto el foco en un problema que empieza a ser recurrente en el vestuario: el comportamiento de las pelotas en esta edición.

Según el italiano, el torneo ha perdido la velocidad eléctrica que lo caracterizaba, transformándose en una batalla de desgaste. El vigente campeón del Australian Open analizó el cambio drástico en las condiciones de la cancha y advirtió sobre el desgaste físico que supone el nuevo material para los jugadores.

Sinner fue tajante al comparar su experiencia actual con la que le llevó al título el año pasado. El problema, según explica, reside en la durabilidad del material. "Las condiciones han cambiado bastante respecto al año pasado. Siento que el juego se ha vuelto mucho más lento. No es solo la pista, es que la pelota se hincha mucho", confesó el de San Candido tras su última victoria.

Este fenómeno de "hinchado" no es una cuestión menor. Cuando la fibra de la pelota se abre excesivamente, esta ofrece más resistencia al aire, lo que obliga a los jugadores a realizar un esfuerzo extra para conseguir golpes definitivos.

Para un jugador que basa su dominio en la aceleración de fondo de pista, este cambio supone un reto táctico y físico. Sinner advierte que este tipo de condiciones suelen derivar en problemas médicos si no se gestionan correctamente.

"Cuando la bola se pone tan pesada, tienes que poner mucha más fuerza en cada impacto. Al final del día, eso lo notan el hombro y la muñeca. Tienes que ser muy inteligente con cómo distribuyes la energía en los intercambios largos", señaló el italiano, haciendo eco de una preocupación que ya han deslizado otros tenistas.

Pese a la crítica, Sinner mantiene la calma que le caracteriza. Sabe que las quejas no ganan torneos del Grand Slam y que la capacidad de ajuste es lo que separa a los campeones del resto.

"Al final, las condiciones son las mismas para los dos jugadores que están en la cancha. No sirve de nada quejarse demasiado. Hay que aceptarlo, ajustar la estrategia y encontrar la manera de ganar los puntos de forma distinta. Si la pelota no corre, hay que trabajar más el ángulo", concluyó con firmeza.

Además, explicó lo sucedido con su reloj inteligente, durante el partido con Luciano Darderi: "Hay ciertos datos que nos gustaría monitorizar en la cancha. No son para la transmisión en vivo. Se trata más bien de que se puedan ver después del partido. Estos datos también nos gustaría usarlos en los entrenamientos, porque a partir de ahí se puede practicar con la frecuencia cardíaca, las calorías quemadas y todo tipo de cosas. El juez de silla me preguntó enseguida si este era el rastreador. Dije que sí y me dijo que lo quitara. Está bien. Hay otras cosas que podríamos usar, el chaleco, pero me resulta un poco incómodo. Sientes como si llevaras algo en los hombros. Es un poco diferente, pero las reglas son las reglas. Lo entiendo y no lo volveré a usar".

El Australian Open 2026 se puede seguir en vivo por la pantalla de Disney+ Plan Premium.