Alex De Miñaur (18° de la ATP) fue una verdadera pared en la cancha central del Masters 1000 de Toronto. Demolió a Alejandro Davidovich Fokina (34°) por 6-1 y 6-3 para meterse en su primera final de un torneo de la categoría y buscará levantar su segundo título en el año tras ganar el ATP 500 de Acapulco en marzo.
"Siempre sentí que tengo el nivel para entrar al Top Ten, pero, probablemente, no fue hasta finales del año pasado donde tuve mi primera victoria contra un Top 5", había señalado el australiano en la previa del encuentro y tras ganar su encuentro de cuartos de final. Lo cierto es que su nivel en cancha da para ilusionarse.
"Los dos estamos con mucha confianza. Conozco a Alejandro hace mucho tiempo, jugamos una inmensa cantidad de veces en juniors y hemos podido crecer juntos. Va a ser un partido divertido", también había anticipado sobre el partido de hoy. Y fue divertido, pero no para el malagueño quien sufrió desde el inicio una cantidad sucesiva de errores (cometió 38 errores no forzados) que no pudo dejar de cometer.
Hecho que aprovechó el nacido en Sídney que sacó chapa de su experiencia en estas instancias. Ya lleva 14 victorias sobre 23 semifinales disputadas en su corta carrera (tiene 24 años) y buscará levantar mañana el octavo título de su carrera. Además, lleva 14 triunfos consecutivos cuando gana el primer set en un partido y estiró el récord en ese aspecto a 28-2 en la temporada.
Número que en definitiva fueron la cara y contracara de un encuentro que nunca estuvo cerca de estar igualado. A Davidovich Fokina le pesó la inexperiencia. Si bien fue su segunda semifinal de un Masters 1000 (había ganado en Monte Carlo 2022 a Grigor Dimitrov) fue la única en la temporada y la cuarta en cuatro años.
Lo cierto es De Miñaur ya ganó seis ATP 250 y un ATP 500 y buscará alzarse con un Masters 1000 para terminar de ratificar que es uno de los tenistas prometedores que no hay que descartar dentro de los protagonistas de la Next Gen.
