La mentalidad en el tenis es tan fundamental como los golpes mismos. Saber jugar bajo presión y sacar lo mejor de sí en los momentos más calientes de los partidos no es fácil de llevar para todos. Novak Djokovic (Nº2 del mundo) es probablemente el mejor en ese aspecto y está ahí, una de las principales razaones de su éxito.
El balcánico derrotó a Jannik Sinner (8º) y accedió a una nueva final de Wimbledon, la novena de su carrera y buscará su octavo título en La Catedral. Una vez concluido el match, el italiano asistió a conferencia de prensa y remarcó la mentalidad ganadora del dueño de 23 trofeo de Grand Slam, quien revirtió dos puntos de set en contra en el tercer parcial y salió ileso tras un cruce con el público.
"Su lado mental es muy fuerte, seguro. Especialmente en los momentos importantes él sabe exactamente cómo jugarlos y no te regala nada. Yo también tuve algunos tiros fáciles y los fallé. Estaba arriba en el tiebreak, hice una doble falta y cometí un par de errores en el peloteo", afirmó el oriundo de San Candido.
Sinner, de 21 años, disputó su primera semifinal en suelo londinense y llegó al compromiso contra Nole con expectativas de avanzar. "Salí a la pista con la mentalidad adecuada. Sentí que, como dije antes, mi nivel era bueno. Solo que en los puntos de presión lo estropeé un poco. Tengo que sacar lo positivo y mirar hacia adelante", expresó.
