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Las sedes del Mundial 1995

La Copa del Mundo de Sudáfrica 1995 contó con nueve sedes a lo largo de todo el torneo, con una concurrencia total de 1.350.000 espectadores, distribuidos en 32 partidos, que dieron como resultado un promedio superior a las 42.000 personas por encuentro. El detalle, estadio por estadio, en Scrum:

  • Newlands, Ciudad del Cabo

Cuatro encuentros de la Copa del Mundo de Sudáfrica 1995 se desarrollaron en este escenario, sede de Stormers (United Rugby Championship) y Western Province (Currie Cup), y con capacidad para 52.000 personas. El primer partido oficial de rugby en Newlands se jugó en 1890 y actualmente también funciona el Museo del Rugby de Sudáfrica con objetos de recuerdo y exposiciones.

Todos los focos estuvieron puestos ahí el 25 de mayo de 1995 para el encuentro inaugural de la copa, en el cual los Springboks vencieron a Australia por 27-18. El equipo local también ganó allí su segundo encuentro cinco días después, 21-8 a Rumania. El tercer match que pudo disfrutarse en este escenario fue el apasionante duelo entre Inglaterra y Australia (25-22 para los europeos), por cuartos de final. Aunque una semana después, la Rosa sufrió el poderío físico de Jonah Lomu, quien explotó al máximo su talento y apoyó cuatro tries en el encuentro semifinal que Nueva Zelanda ganó por 45-29, que significó además el último en esa ciudad.

  • Boet Erasmus Stadium, Port Elizabeth

“La batalla de Boet Erasmus” es el nombre con el que los fanáticos recuerdan el único encuentro que Sudáfrica disputó -frente a Canadá- en este estadio, correspondiente a la Zona A. El resultado fue favorable para los locales por 20-0, pero el calificativo responde a las fricciones y a los cuatro expulsados (tres durante ese encuentro, más un cuarto citado luego de concluido el partido), que además significó la exclusión del torneo del canadiense Rod Snow y el sudafricano Pieter Hendriks. El equipo norteamericano jugó aquí sus tres encuentros: se midió con Australia, Rumania y el ya mencionado frente al local, un 3 de junio, que dio cierre a la acción en esta sede.

El estadio fue bautizado en honor a un exalcalde de la ciudad y es la antigua casa de Eastern Province, con capacidad para 33.852 personas. En julio de 2010 fue oficialmente cerrado y el último encuentro disputado fue un amistoso entre el elenco local y Blue Bulls. Luego, el equipo mudó la localía al estadio Nelson Mandela, construido especialmente para el Mundial de fútbol de 2010. Hoy, el Boet Erasmus se encuentra en estado de abandono.

  • Danie Craven Stadium, Stellenbosch

Australia y Rumania se enfrentaron por la Zona A, en el único encuentro disputado en el Estadio Danie Craven, ubicado en la Universidad de Stellenbosch y con 16.000 asientos. Esta ciudad es el segundo asentamiento europeo más antiguo del país. El nombre de este estadio fue un reconocimiento a Danie Craven, una figura excluyente del rugby sudafricano, que le valió el apodo de “Mister Rugby” y, entre otros reconocimientos, fue el tercer jugador en la historia en ingresar al Salón de la Fama de la IRB, donde también fue presidente. A nivel académico, se doctoró en tres especialidades y fue docente y jefe del Departamento de Educación Física en esa casa de estudios.

Craven nació en 1910 y representó a los Springboks entre 1931 y 1938. Su posición natural fue la de medio scrum, pero llegó a jugar como centro, fullback y octavo, y su liderazgo se plasmó en 1937 y 1938, cuando fue capitán de la selección en partidos ante Nueva Zelanda y los British & Irish Lions. En 1949, asumió como coach/manager de los Springboks y mantuvo a su equipo invicto durante tres años. Más tarde, se convirtió en presidente de la South African Rugby Board (SARB), desde 1956 hasta 1993, año de su muerte y poco tiempo después de la creación de la South African Rugby Union (SARU). Además del estadio, en 1964 se creó un torneo juvenil anual en su país que lleva su nombre.

Un sector de la sociedad lo criticó por entender que no hizo lo suficiente por la integración racial durante el Apartheid, que le costó a Sudáfrica ser excluido de la primera Copa del Mundo en 1987, a pesar de sus esfuerzos por lograr lo contrario. Su influencia en el mundo de la ovalada fue tal que, en 1992, fue nombrado Vicepresidente Honorario de por vida en la Federación Francesa de Rugby.

  • Basil Kenyon Stadium, East London

Los argentinos recordarán éste como el escenario de la desilusión. Los Pumas jugaron allí dos de sus tres partidos, con derrotas frente a Samoa por 32-26 y con Italia 25-31, que desembocaron en un rápido adiós del Mundial. Construido en 1934, este estadio recibió en un comienzo el nombre de Border Rugby Union Grounds y luego cambió a Basil Kenyon, en honor al exjugador de los Springboks, quien capitaneó al equipo en 1951.

El promedio de asistencia durante los tres encuentros que recibió, fue cercano a los 11 mil. El primer match disputado allí durante la Copa del Mundo fue Italia - Samoa y resultó sorprendente la contundencia de los oceánicos, quienes ganaron 42-18. Es además, la casa de Borders Bulldogs, quienes disputan la Currie Cup. En 2010 fue renovado para la Copa del Mundo de fútbol y actualmente se lo conoce como Buffalo City Stadium.

  • Kings Park Stadium, Durban

Acaso el segundo momento más emotivo de la Copa se vivió en Durban, cuando Sudáfrica obtuvo su pasaje a la final tras imponerse a Francia 19-15. Era uno de los estadios más grandes del país y por eso se lo eligió para tal ocasión. Su capacidad se amplió en 1990 hasta 55.000 espectadores. Durante la primera rueda, Inglaterra disputó sus tres encuentros como cabeza de la Zona B, y en el debut se impuso a Los Pumas 24-18. Luego venció a Italia y Samoa.

También recibió el duelo por cuartos de final que Francia le ganó con claridad a Irlanda por 36-12, para finalizar con la ya mencionada semifinal. Kings Park tiene una larga historia. Se inauguró en 1891 y hospeda a Sharks, que disputa el United Rugby Championship, y a Natal Sharks, que participa en la Currie Cup, además de haber recibido numerosos recitales de bandas de música como Metallica, Bon Jovi o Michael Jackson.

  • Free State Stadium, Bloemfontein

Bloemfontein es una de las tres capitales de Sudáfrica -la judicial- y allí viven 350 mil personas. El estadio Free State fue construido especialmente para la Copa del Mundo 1995, con 20 mil lugares, y se convirtió en la sede de Cheetahs.

Durante el Mundial, se disputaron tres partidos sobre su césped, todos correspondientes a la Zona C. El más destacado y que aún hoy es récord, fue la abrumadora goleada que Nueva Zelanda le propició a Japón, la máxima en la historia de esta competencia: 145-17. De ese partido también se destacan los seis tries que apoyó Marc Ellis y los 45 puntos, incluidas 20 conversiones, que aportó Simon Culhane. Los otros dos encuentros también fueron derrota para los asiáticos, con Gales (57-10) e Irlanda (50-28).

En 2010, de cara al Mundial de fútbol, se realizó una nueva obra de remodelación que duplicó la cantidad de asientos y modernizó los servicios y accesos.

  • Ellis Park, Johannesburgo

El presidente Nelson Mandela se vistió con la misma camiseta que los jugadores de su país, entregó la copa al capitán Francois Pienaar, estrechó su mano y luego de unas palabras de felicitaciones y agradecimiento, el ala levantó el trofeo y el público volvió a explotar de alegría. La secuencia se dio dentro del terreno de juego de Ellis Park, la sede de la tercera final de la Copa del Mundo, donde Sudáfrica celebró su primer título tras vencer a Nueva Zelanda 15-12.

Si bien la capacidad del estadio estaba calculada para poco más que 61.000 espectadores, ese día hubo más de 65 mil. Nadie quiso perderse la histórica definición y dicho escenario fue el lugar ideal, porque si bien se construyó en 1928, su remodelación en 1982 lo convirtió en uno de los diseños más modernos e innovadores a nivel mundial en aquellas épocas. Su nombre es en honor J.D. Ellis, quien donó los terrenos a principio del siglo XX para que pudiera edificarse allí el estadio, donde los Lions y Golden Lions se desempeñan como locales.

La final no fue el único partido allí disputado, otros cuatro tuvieron lugar. En la primera ronda, los All Blacks vencieron a Irlanda (43-19) y Gales (34-9). A su vez, el Trébol sufrió, pero logró la clasificación a cuartos de final en un ajustado 24-23 sobre los Dragones Rojos. Y los propios Springboks obtuvieron su pase a semifinal tras ganarle sin problemas a Samoa por 42-14.

  • Olympia Park, Rustenburg

El Grupo D jugó la mitad de sus partidos en el Olympia Park, un pintoresco estadio construido en 1989 con capacidad para 30.000 personas, que durante el Mundial no llegó a cubrir todas sus plazas, aunque tuvo una aceptable concurrencia con un promedio de 18 mil asistentes. La ciudad está ubicada en la provincia del noroeste y en afrikáans significa “ciudad de descanso”. Allí cerca se encuentran las dos minas de platino más grande del mundo.

Costa de Marfil disputó sus tres partidos en ese estadio y quedará en su memoria por ser su debut mundialista, aunque el resultado sea mejor olvidarlo: 89-0 con Escocia. Su segunda presentación fue más decorosa: 18-54 con Francia y la despedida de esa selección, también fue el adiós para la sede, con el triunfo de Tonga 29-11.

  • Loftus Versfeld, Pretoria

Este estadio tiene 51.762 asientos y lleva el nombre de Robert Owen Loftus Versfeld, el fundador de los deportes organizados en Pretoria, además de albergar a los Bulls y Blue Bulls, del United Rugby Championship y la Currie Cup, respectivamente. Si bien los primeros partidos que se disputaron allí datan de principio de siglo, en 1923 se levantó la primera estructura de hormigón y en 1928 se construyeron los vestuarios para recibir a los All Blacks. En mayo de 1932, Loftus Versfeld falleció y se decidió que llevaría su nombre.

Durante la Copa del Mundo de 1995, recibió un total de cinco encuentros. Tres correspondientes a la Zona D: Francia 38-10 Tonga, Escocia 41-5 Tonga y Francia 22-19 a Escocia. Uno eliminatorio, por cuartos de final, los All Blacks se impusieron a Escocia 48-30 y por último, el 22 de junio, Francia se quedó con el tercer puesto de la copa, al vencer 19-9 a Inglaterra en uno de los más atractivos duelos europeos.