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Mundial 1995: uno por uno, los 16 países participantes

En Scrum te acercamos una descripción de lo que fue la Copa del Mundo de Sudáfrica, en 1995, y recordamos a los 16 participantes de la Rugby World Cup que se quedaron los Springboks.

Zona A

• Sudáfrica: el mundo del rugby posó los ojos sobre este país por varios motivos, no sólo por ser el anfitrión. El sistema de segregación racial, conocido como Apartheid, sufrido en dicha nación durante varias décadas, le valió la condena internacional y la exclusión de sus seleccionados en toda competencia, hasta 1992, cuando fueron readmitidos oficialmente. En 1995, entonces, se dio la primera participación de los Springboks en una Copa del Mundo. Pese a no estar presente en las dos primeras ediciones, el equipo capitaneado por Francois Pienaar se presentó como uno de los candidatos y con el correr del torneo demostró estar a la altura. El país entero se encumbró detrás de sus jugadores y ellos respondieron con un debut auspicioso: 27-18 sobre Australia. Más tarde, vencieron sin complicaciones a Rumania (21-8) y a Canadá (20-0). En cuartos de final, el wing de color Chester Williams se recuperó de su lesión y le marcó cuatro tries a Samoa (42-14). Francia le presentó un duro escollo en semifinales, pero el local se impuso 19-15. En una final soñada, los Springboks vencieron a los All Blacks, el rival más temido, con un drop de Joel Stransky en tiempo suplementario para alzarse con la copa y perpetrar en una imagen, un símbolo de superación y unión nacional: la foto entre Pieenar y el presidente Nelson Mandela vestido con los colores del equipo.

• Australia: era otro de los favoritos y no era para menos, ya que se trataba del campeón vigente. En 1991 conquistó el trofeo tras ganarle la final 12-6 a Inglaterra y para esta nueva edición, los Wallabies compartieron grupo con Sudáfrica, quien lo venció en el primer partido 27-18. Luego obtuvo dos triunfos lógicos frente a Canadá y Rumania para clasificar a cuartos de final. Allí, Inglaterra se tomó revancha del Mundial anterior con un ajustado 25-22, que terminó con los sueños del bicampeonato australiano, pero además lo privó de disputar las semifinales, hecho que se repitió en 2007 y 2019.

• Canadá: fue su tercera participación consecutiva, aunque todo sueño de proeza se desvaneció al ver el fixture, ya que Sudáfrica y Australia aparecían en el mismo grupo, además de Rumania, de menor jerarquía. El equipo norteamericano no pudo romper con la lógica, pese a un arranque prometedor frente al más débil del grupo, terminó en la tercera ubicación de la zona tras caer con los dos favoritos. La esperanza de hacer un buen papel se fundamentaba por lo hecho cuatro años antes, cuando clasificó a cuartos de final por encima de Rumania y Fiji y por debajo de Francia, para luego caer en cuartos con Nueva Zelanda 13-29 y despedirse con la frente en alto.

• Rumania: en su tercera participación, el objetivo para los europeos era lograr un papel digno en su zona. El rival a vencer era Canadá, pero los americanos se despacharon con una goleada por 34-3. El seleccionado europeo se despidió con tres derrotas de la competencia, tras caer con Sudáfrica por 21-8 y con Australia, por 42-3. Fue su peor actuación hasta ese momento y el primer Mundial del cual se despidieron sin ganar un partido.

Zona B

• Inglaterra: llegaba al Mundial como firme animador, junto a las potencias del sur. Último subcampeón y vigente ganador del Grand Slam en el Cinco Naciones, el equipo capitaneado por Will Carling acumuló cuatro triunfos en fila, frente a Argentina, Italia y Samoa, y se tomó revancha de Australia, en cuartos de final, por 25-22, con un drop decisivo de Rob Andrew, goleador de su equipo con 79 puntos en cinco partidos. En semifinales se topó con la mejor versión de Nueva Zelanda y una actuación descollante de Jonah Lomu, autor de cuatro tries, para el 29-45 final. El cierre del torneo estuvo lejos de ser el deseado, y Francia se quedó con el tercer puesto tras el 19-9.

• Samoa: en 1991 fue una de las sorpresas en su primera participación mundialista, cuando le ganó a Argentina (35-12) y a Gales (16-13), y clasificó a cuartos de final. Allí perdió con Escocia 28-6. Así se dio a conocer en el mundo del rugby y su "espectacular" performance se repitió en 1995. Otra vez le ganó a Los Pumas y también a Italia, cayó con Inglaterra y se despidió en cuartos, frente a Sudáfrica con una goleada en contra (42-14) que no opacó su excelente torneo.

• Italia: por tercer Mundial consecutivo se quedó afuera en la primera ronda. Tuvo un comienzo muy flojo y Samoa lo goleó (42-18), aunque luego mostró buenos argumentos frente a Inglaterra (20-27) y cerró su participación con triunfo frente a Argentina (31-25), con dos argentinos nacionalizados con la camiseta azzurra: Diego Domínguez y Mario Gerosa.

• Argentina: la historia mundialista no acompañaba al equipo. Apenas un triunfo en 1987, y cinco derrotas en el total de sus dos anteriores participaciones. El objetivo de Los Pumas para este torneo, de todas formas, era clasificarse a cuartos de final, pese a la turbulencia previa del inicio del torneo. A fines de 1994, luego de una gira por Sudáfrica, los entrenadores José Tito Fernández y Héctor Pipo Méndez renunciaron al no sentirse apoyados por la dirigencia de la UAR y en su reemplazo fueron designados Alejandro Petra y Ricardo Paganini, entrenadores en Tucumán y Rosario, respectivamente. En la gira previa por Australia, Los Pumas se quedaron sin Gonzalo Camardón, uno de los más talentosos del equipo, y Santiago Mesón, pateador infalible. El contexto no ayudó, pero tampoco la actualidad del equipo. El debut con derrota con Inglaterra podía estar dentro de los planes, pero la caída contra Samoa, en un encuentro que Los Pumas dominaron hasta los primeros minutos del segundo tiempo, machacaron el ánimo. La despedida fue frente a Italia con otra derrota.

Zona C

• Nueva Zelanda: fue el primer campeón mundial y el eterno rival a vencer. Los All Blacks figuraban como la gran amenaza para el público local y Jonah Lomu como el principal arma de desequilibrio. Los hombres de negro cayeron con Australia en las semifinales de 1991 y querían recuperar el trono. En la primera ronda, fueron una máquina perfecta, con victorias apabullantes e históricas: 34-9 a Gales, 145-17 a Japón y 48-30 a Escocia. El potencial se prolongó en cuartos (48-30 a Escocia) y en semifinales, con otro amplio triunfo por 45-29 ante Inglaterra, que venía de vencer a Australia. El título estaba al alcance de la mano, sin embargo, en la final Sudáfrica les puso un freno y con el triunfo 15-12 privó a los oceánicos de su segunda conquista. Andrew Mehrtens fue el goleador de su equipo con 84 puntos en cinco partidos, y como tryman del torneo, compartieron la cima Lomu y Marc Ellis, con siete conquistas cada uno.

• Irlanda: disputó su tercer campeonato con una espina clavada: Australia en cuartos de final. En los dos Mundiales anteriores, cayeron ante el mismo rival y en la misma instancia (33-15 y 19-18 respectivamente). En 1995, habría una única excepción a esa regla: el rival. En su debut, el Trébol cayó con Nueva Zelanda (43-19), se recuperó con Japón (50-28) y logró la clasificación a instancias finales con un ajustado 24-23 sobre Gales. En cuartos, esta vez se topó con Francia y, tras una primera mitad igualada en 12 puntos, los de azul marcaron claras ventajas en el complemento y eliminaron a los de verde con un contundente 36-12.

• Gales: el objetivo para los Dragones Rojos era alcanzar los cuartos de Final, instancia que ya habían superado en el primer Mundial donde se alzaron con el tercer puesto. No así en 1991, cuando quedaron eliminados en primera ronda, por debajo de Australia y Samoa, y por encima de Argentina. Sin embargo, su misión no era sencilla. El primer encuentro fue victoria sobre Japón 57-10, seguida de una derrota previsible sobre Nueva Zelanda 34-9. Para lograr la clasificación, definía mano a mano con Irlanda, y en ese partido decisivo, el Trébol fue mejor y dominó el match, pese al descuento del final que decoró el resultado 23-24. La ilusión, quedó trunca en la primera ronda.

• Japón: con doble experiencia mundialista, los asiáticos todavía estaban muy lejos del nivel de sus rivales en su tercera participación. Su única victoria en Copas del Mundo la obtuvieron en 1991, contra el débil Zimbabwe. Y no les tocó un grupo sencillo para salir de perdedor. En apenas tres partidos, sufrió la increíble suma de 252 puntos en contra. 57-10 con Gales, 50-28 con Irlanda y la mayor goleada del Mundial: 145-17 contra Nueva Zelanda.

Zona D

• Francia: el subcampeonato obtenido en 1987 y la caída en cuartos con Inglaterra en 1991, le ponía a los galos una vara muy alta. Sin embargo, en la consideración general partían un escalón por debajo del resto de los favoritos: las potencias del sur e Inglaterra. Pero Francia siempre se guarda las sorpresas para los Mundiales. Primero cumplieron con la lógica y ganaron su zona con triunfos fáciles sobre Tonga (38-10) y Costa de Marfil (54-18), y definieron el primer puesto con mayor dificultad frente a Escocia (22-19). En cuartos, se iluminaron en el segundo tiempo frente a Irlanda y se impusieron 36-12, para alcanzar las semifinales. Allí los esperaba Sudáfrica, el local, en uno de los partidos de mayor tensión en el torneo. Bajo una lluvia torrencial en el estadio de Durban, los Springboks vencieron 19-15, con polémica incluida por un try anulado para el perdedor de manera discutida. El premio consuelo para Les Bleus fue el tercer puesto, luego del triunfo sobre los ingleses por 19-9, en Pretoria. Además, su apertura Thierry Lacroix se coronó como goleador del Mundial, con 112 puntos en seis partidos.

• Escocia: luego de la semifinal alcanzada en la copa anterior, el Cardo apuntó a repetir esa brillante actuación en tierra sudafricana. En las dos primeras ediciones, tuvo un mismo verdugo: Nueva Zelanda. Y los caprichos del fixture lo cruzarían nuevamente con los All Blacks, en cuartos de Final. Se trató de un equipo duro, que no tuvo inconvenientes a la hora de golear a Costa de Marfil 89-0 y a Tonga 41-5. Pero Francia le propició el primer llamado de atención, lo venció 22-19 y lo mandó a jugar contra el rival menos deseado. La tarea fue digna, pero insuficiente y la derrota inevitable: 48-30 y despedida de la Copa del Mundo. El nombre del fullback Andrew Gavin Hastings figuró segundo en la lista de goleadores (104 puntos en cuatro partidos) y tercero en la de tryman (cinco), aunque vale destacar que frente al débil equipo africano, apoyó cuatr conquistas y sumó nueve conversiones y dos penales.

• Tonga: participó de la primera edición de la Copa del Mundo en 1987 y allí perdió sus tres partidos con Gales, Irlanda y Canadá. En 1991 no clasificó, por lo que sus aspiraciones en Sudáfrica pasaban por recuperar el roce internacional y hacer una tarea digna. Francia (10-38) y Escocia (5-41) no tuvieron mayores problemas para imponerse en sus encuentros. El premio consuelo fue el match de despedida ante la inexperimentada Costa de Marfil. El 29-11 fue una elegante forma de despedirse de la competencia.

• Costa de Marfil: su debut en Copas del Mundo significó un paso enorme para una nación de África donde el rugby no es moneda corriente. De hecho, hasta la actualidad, ésta fue la única participación de los Elefantes. Su excursión en el máximo nivel dejó tres derrotas, aunque la experiencia en la competencia fue el premio mayor. En su debut, sufrió la derrota más abultada: 0-89 con Escocia. Las cosas mejoraron levemente en el match frente a Francia (54-18) y en su despedida de Sudáfrica, no pudo con Tonga que se impuso 29-11, frente a 15.000 espectadores que alentaron en el Olympia Park, de Rustenburg.