La legión argentina sigue dejando huella en el rugby europeo y esta vez el escenario fueron los octavos de final de la Challenge Cup. En un duelo de alta intensidad entre dos equipos del mismo país, Montpellier logró imponerse ante Perpignan 53-13 gracias a la jerarquía de sus figuras albicelestes. El apertura tucumano Domingo Miotti asistió un try y el centro formado en el SIC, Justo Piccardo, se encargó de vulnerar la resistencia rival.
El partido comenzó con una disputa territorial asfixiante, donde el pie de Miotti fue fundamental para mantener a Montpellier en campo contrario. El anfitrión no tuvo mayores inconvenientes para comenzar a ganar el partido con Melvyn Rates que con dos tries pegados a la bandera puso el 10-0 parcial.
Sin embargo, el tucumano demostró que no solo es un estratega con el botín, sino también un oportunista del espacio. Tras una gran secuencia de fases de los forwards, el apertura encontró el hueco justo para asistir al fullback Jon Echegaray que marcó una nueva conquista para Montpellier.
La sentencia del encuentro llegó de la mano de Justo Piccardo. El centro argentino, que viene consolidándose como una de las piezas más sólidas del equipo, volvió a dar muestras de su potencia y lectura de juego. En una jugada de contraataque letal, recibió en velocidad y, tras sacarse de encima una última marca, selló el triunfo que depositó a Montpellier en los cuartos de final del certamen continental.
Con este resultado, los argentinos ratifican su importancia vital en el esquema de Montpellier, que ahora espera rival para la próxima fase con el objetivo claro de pelear por el título de la Challenge Cup. La combinación de la visión de juego de Miotti y la contundencia de Piccardo se ha transformado en una de las armas más peligrosas del torneo, dejando en claro que el ADN argentino sigue siendo sinónimo de éxito en las instancias decisivas del viejo continente.
