Facundo Pueyrredón: El 'chip' del Seven al servicio de Dogos XV

Por la segunda jornada del Súper Rugby Américas 2026, Dogos XV se impuso por 36-34 ante Pampas en La Catedral de San Isidro para estirar la supremacía en el historial. Tras el encuentro Facundo Pueyrredón dialogó con Scrum y analizó los cambios entre el Seven y el XV.

La ovalada es el motor que impulsa el viaje constante de Facundo Pueyrredón, un jugador que transita cada etapa con la intensidad de quien no conoce de techos. Su andar no entiende de barreras: se desliza con naturalidad entre el vértigo del Seven y el rigor del XV, adaptándose a las exigencias de cada código sin perder un gramo de protagonismo. En ese vaivén de formatos, Facundo no solo se acomoda, sino que logra que su presencia en el campo sea siempre un factor determinante.

Su ADN rugbístico se forjó en el corazón de La Tablada, donde dio sus primeros pasos y debutó en 2018. Sin miedo a los desafíos, armó las valijas tres años después para sumar roce internacional en Cobras Brasil XV. Para 2024, su nombre ya brillaba en el radar de Santiago Gómez Cora, ganándose un lugar en la elite con Los Pumas 7s. Sin embargo, en junio de 2025 decidió que era hora de reencontrarse con el juego de quince; tras un paso por su club, desembarcó este año en la estructura de Dogos XV para volcar todo su despliegue en el centro de la cancha.

El último sábado, en el triunfo de su equipo ante Dogos 36-34, tuvo enfrente a tres compañeros de sus épocas de trotamundos con el seven: Agustín Fraga, Tobías Wade y Alejo Lavayén. Hubo tiempo para una charla post partido en la mitad de cancha y allí el cordobés contó que "estuvo lindo compartir un partido con ellos, nos boqueamos un pqiuoto dentro de la cancha, un poquito de roce para molestarnos, pero fue muy lindo".

El salto del juego reducido al XV no fue un simple cambio de camiseta, sino una metamorfosis táctica. "La adaptación fue dura, pero se pudo. Yo dejé el Seven a mitad del año pasado", confiesa Pueyrredón. Ese segundo semestre de 2025 fue una inversión en tiempo y paciencia para reconfigurar su lectura de juego. Facundo admite que, al principio, las carreras y la gestión de los espacios en una cancha más poblada representaron un reto, pero hoy el panorama es otro: "Poco a poco me fui adaptando y ya me siento bastante más cómodo, así que estoy contento".

En el desglose de su evolución, el centro identifica el aspecto físico como el ajuste más notorio. "En la parte de músculo y del cuerpo, digamos, tuve que subir unos kilos porque en el Seven estaba un poquito más flaco", explica sobre su puesta a punto para el Súper Rugby Américas. No obstante, esa transformación no le quitó su mayor virtud: la chispa. Pueyrredón siente que el paso por el circuito mundial le dejó una herencia valiosa: "En cuanto a la velocidad de ejecución siento como que por ahí estoy estoy un poquito mejor que antes, así que eso lo aprovecho".

Puertas adentro de Dogos XV, que inició su camino con dos victorias trabajadas, Facundo ve un equipo que se está moldeando bajo el fuego de la competencia. Destaca que la franquicia cordobesa está construyendo un vínculo que trasciende lo técnico: "Se está formando algo muy lindo en lo humano". Para él, la clave reside en la unión de talentos que antes se cruzaban como rivales en el torneo local y que hoy tiran para el mismo lado: "El año pasado eran rivales en contra y hoy somos un equipo, así que se va forjando ese vínculo y yo creo que eso va haciendo que crezca, el torneo es muy largo y hay que seguir creciendo".