En las horas previas a la tercera fecha del Seis Naciones 2026 con el duelo entre Francia e Italia a la vuelta de la esquina, Fabien Galthié se expresó sobre la actualidad de la Azzurra y de Los Pumas.
"En el rugby mundial hay dos países que emergieron en los últimos treinta años: Argentina y ahora Italia. Están consolidando una presencia sólida. Pueden vencer a cualquiera de las naciones británicas sin problemas. Pueden vencer a cualquiera de las naciones del hemisferio sur", contó en conferencia de prensa.
El coach francés no se limitó a señalar el crecimiento, sino que le otorgó a Italia el estatus de gigante que ya camina erguido. Para él, el equipo italiano ya no es un invitado de piedra en la mesa europea, sino un contendiente con la corona a su alcance:
"Es un verdadero logro. Italia puede ganar el torneo de las Seis Naciones hoy. Sin duda. Eso demuestra su nivel y eso es realmente grandioso para el rugby mundial: amplía la base. Es bueno tenerlos en el campeonato. Los italianos están abriendo un mundo de posibilidades".
Pero más allá de los puntos y las estadísticas, Galthié apeló a ese hilo invisible pero irrompible: la identidad cultural. Para el seleccionador de Les Bleus, el choque contra Italia es un espejo donde se refleja un pasado compartido y un ADN que vibra con la misma intensidad, esa "desconfianza" casi sagrada ante el halago que caracteriza a los pueblos que sienten el juego con el corazón en la mano.
"El pasado siempre nos enseña mucho sobre el presente y el futuro. Nos recuerda que la capacidad de los italianos para competir con nosotros no es nueva… Somos latinos y desconfiamos mucho de los elogios. Es mucho mejor si, por el momento, hemos logrado actuaciones satisfactorias, que, por así decirlo, el equipo esté siendo elogiado. Nos alegra mucho cada vez que hay algo positivo que decir sobre la selección francesa; es fantástico para el desarrollo del rugby francés en nuestro país".
