Tras la derrota ante Sudáfrica por 12-11 en la final de la Rugby World Cup 2023, algunos de los protagonistas de los All Blacks pasaron por los micrófonos de Scrum. Reviví el partido en Star+.
Aaron Smith, capitán y emblema de Nueva Zelanda, afirmo estar “Triste y orgulloso, fue un partido realmente duro, con condiciones duras, contra un gran equipo de los Springboks. Probamos todo lo que teníamos sobre ellos, y presionamos mucho al hombre. En los momentos clave del segundo tiempo, tuvimos penales en los rucks, tuvimos pérdidas en las 22, quedamos cerca de la línea un par de veces, planificamos nuestro juego y tratamos de atacar y mantenernos positivos, esa es la llave para nosotros. Dimos todo lo que teníamos para que nuestro país esté orgulloso. Sudáfrica no dejó pasar los momentos clave, así que felicitaciones para ellos.”
Al respecto de las sensaciones del equipo neozelandés, y su retiro del rugby internacional, dijo que: “El vestuario fue pura emoción, mucha gente yendo y viniendo, cuidándose en constante movimiento. En este momento estoy muy agradecido por la oportunidad de liderar, fue inesperado lo del campo de juego, pero aún así estoy realmente orgulloso del partido que jugamos esta noche. Realmente lo intentamos, brindamos todo lo que teníamos pero el deporte a veces es así. Sin hacer suposiciones, esto es rugby. Puedes verlo, es un honor ser un All Black. Estoy triste y orgulloso por los muchachos. Amo a este equipo, será una tristeza irme.”
Por otro lado, el talentoso back Beauden Barrett expresó que se encuentra “super orgulloso por el esfuerzo, cuando planeamos el partido creíamos que lo podíamos ganar, estuvo muy cerca. Es extremadamente disgustante y decepcionante, ellos resistieron. No hay margen en una final del mundo.”
Además, se refirió directamente al Staff comandado por Ian Foster, que llegará al fin de su contrato: “Creo que fue positivo este tiempo, tuvimos totalmente un plan genial y entramos en él. Nos sentimos bien, nos metimos en el planteo con grandes muchachos extranjeros al frente de nuestro trabajo en Nueva Zelanda. Encontramos espacios por momentos, pero sucede cuando jugas con este tipos de equipos, en estas situaciones y con estas condiciones, no hay forma de que el plan funcione bien y realmente golpearlos."
Nueva Zelanda cerró su calendario mundialista como subcampeón y líder de casi todas las estadísticas del Torneo, a excepción de la de mayor cantidad de tackles realizados.
