GUADALAJARA -- Durante siete años, Juan Carlos Ortega Orozco se mantuvo tras bambalinas. Su perfil bajo y su figura discreta no lo colocaban precisamente como un candidato a dirigir a Chivas. Simplemente era considerado como un tipo institucional y que en caso de surgir alguna emergencia él estaba ahí para apagar el fuego de manera inmediata pero no para quedarse de manera permanente en una silla electrizante como el banquillo de Chivas.
El recio defensa central que formó parte de los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, y terminó su carrera en el Tapatío que era la filial de Chivas en la Primera A, fungía ya como una especie de entrenador en la cancha al servicio de José Luis Real y de Juan Carlos Chávez (ahora su asistente en Chivas).
En 2003 se retira de la cancha y comienza su etapa de colaborador a lado del holandés Hans Westerhof, quien asume el mando en uno de los tantos momentos de turbulencia bajo la administración de Jorge Vergara.
Pero su papel quedó muy definido desde entonces: sería el auxiliar técnico del primer equipo del Rebaño sin importar quién estuviera al frente. El que llegara como entrenador tenía clara la condición de que Ortega debía estar a su lado. Así fue como el también hermano de Rafael, el jefe de los servicios médicos del Club Guadalajara, integró el cuerpo técnico de gente como Benjamín Galindo (en su primera etapa de 2004 a 2005), Xavier Azkárgorta, José Manuel Chepo de la Torre, Efraín Flores, Omar Arellano, y Francisco Ramírez.
El proceso se rompió con la llegada de Raúl Arias a quien sí le aceptaron contar con toda su gente de confianza como Américo Scatolaro y el preparador físico Norberto Pasciullo. Poco duró el periodo de Arias para que después fuera designado el Güero Real. Sin embargo, en el final de 2009, Ortega ya había emprendido la aventura de enrolarse al trabajo de las selecciones juveniles.
Casi cuatro años después está de regreso con Chivas con la consigna de recuperar lo extraviado, de enderezar a un Rebaño sin rumbo.
En 2005 probó la experiencia de dirigir al Guadalajara de manera interina al ser despedido Benjamín Galindo de manera inesperada a media semana. Ortega debutó en una jornada doble la noche de un miércoles ante Dorados de Sinaloa al que vencieron, y el sábado logró sacar el empate ante Tigres.
Juan Carlos supo en dos partidos lo que era dirigir a un equipo en crisis y de cómo componerlo. Pero hoy, la responsabilidad es mayor. Otra vez, curiosamente asume cuando han despedido a Benjamín Galindo.
Con poco margen de tiempo, Ortega se alista para reconstruir a un equipo en la incertidumbre y habla de sus expectativas para ESPN.com.
"En ese tiempo de siete años que Chivas me escogió de manera institucional para ser auxiliar del club quedaba muy clara esa posición, aunque el profesor Hans (Westerhof) siempre tuvo la visión de que el auxiliar después fuera el entrenador, entonces no era que lo deseara porque nunca iba a lastimar a la figura del entrenador siendo algo que le correspondía a otro por eso es que fluyeron bien las cosas aquí. Pero en el proceso de consolidación que aprendí en el club y en las Selecciones es que cuando surgiera la posibilidad es que había que estar preparados", comenta el nuevo timonel rojiblanco en una de las canchas de Verde Valle luego de un entrenamiento intenso con la tranquilidad de haber ganado en su debut a Dorados en el Torneo de Copa.
¿Te llegó de sorpresa la propuesta?
Sí, porque el tema de selecciones me estaba dando una presencia importante en el país en cuanto al trabajo con las categorías menores y nunca me pude imaginar este instante, que fuera así tan formal, que fuera en un momento apremiante del club, pero que estaba preparado para tomar la decisión.
¿Qué significa ser técnico de Chivas?
Te vincula con sentimientos porque la historia de este club, la suma de sus títulos, todas las familias que han defendido los campeonatos, los entrenadores que han pasado, los jugadores que han amado a la institución, los que con orgullo portan el escudo de Chivas con sus estrellas te hace que te identifiques con la alegría y tristeza cuando se gana y se pierde, todo eso que vive el aficionado nos hace sentir muy comprometidos de que la idiosincrasia del mexicano sea representada por un club de tanta historia, eso hace que esto sea muy especial.
Para Juan Carlos no es una novedad que la afición esté escéptica porque su nombre no tiene el impacto mediático de otros entrenadores, pero asegura que deben creer en él.
"Es normal. Pero nuestro trabajo en particular y personal junto con el cuerpo técnico del profesor Guillermo (Hernández), Marco Antonio Ruiz, Juan Carlos (Chávez) de selecciones menores fue buena, le dimos una estructura, estabilidad a los resultados de los procesos eliminatorios, que fueran continuas nuestras clasificaciones, fortalecimos el pensamiento del futbolista mexicano con todas las áreas que había, que el futbolista fuera bien visto en el extranjero en sus categorías menores. Con el trabajo con el que me formé en siete años con el club Guadalajara, quiero que sepan que todo ese bagaje de preparación lo voy a exponer al 100 por ciento para que el funcionamiento del equipo se dé en el menor tiempo necesario y que vamos a estar comprometidos para que esto se logre, y podamos crecer partido a partido. Este equipo tendrá entrega porque tienen una persona estudiosa del futbol que se ha rodeado de gente muy capaz y que ha estado al hombro de entrenadores como Chepo, Efraín (Flores), Hans, Paco Ramírez, o el profesor José Luis Real, quien es alguien muy especial en mi carrera. Hay preparación, compromiso y un respeto por la historia de este club para preparar al equipo al 100 por ciento.
¿Tienes los meritos necesarios para sacar de la crisis a Chivas?
Tenemos todos los recursos humanos, administrativos y toda la estructura de entrenadores, y le sumamos la disposición del equipo y de parte de nosotros para que partido a partido vayamos creciendo.
Ante la crisis que vive el primer equipo ¿Qué se te exigió de parte de Jorge Vergara y Denis te Kloese?
Ellos son muy conscientes, todos los somos de que estos resultados del torneo pasado con la suma del actual, es una acumulación que no nos han favorecido y ante esa realidad la circunstancia inmediata del partido a partido hará que el equipo adquiera confianza y la propia institución vaya creciendo en su proyecto deportivo, que eso nos ponga en posiciones de clasificar y después en una Liguilla con los razonamientos y los rivales que encontremos definiremos pasar para buscar el campeonato. Estamos muy claros que hay que caminar y dar el siguiente paso, y en ese sentido hay claridad en la directiva y los muchachos.
¿Cómo defines a Jorge Vergara?
Aprovecho para decir algo. Siempre lo he comentado fuera de cámaras y ahora con el escenario de que soy el técnico de Chivas se pudiera pensar que aprovecho esta circunstancia, pero sin Jorge Vergara no hubiera sido posible estos once años de estabilidad profesional y crecimiento que he tenido, porque él me dio la oportunidad junto con Néstor (de la Torre) para establecerme en el club Guadalajara durante un periodo de siete años como auxiliar de Primera División. Lo único que puedo decir que gracias a su apoyo defino que es un hombre que ve alguien con talento y lo apoya incondicionalmente.
CASO FABIÁN
Ortega se encontró con la situación de que uno de los jugadores que él conoció desde adolescente atraviesa por un momento complicado sobre el rumbo al que quiere dirigirse. Marco Fabián, con un talento nato, pero con mil dudas en su cabeza estaba a punto de emigrar al enigmático mundo del futbol de Qatar, un balompié considerado más para los veteranos a punto del retiro que para un joven con un futuro por delante. Marco rectificó, y se queda en Chivas para intentar rescatarlo de la tragedia.
"No he tenido una plática muy personal con Fabián, partiendo de eso ya tendremos una opinión de qué es lo que vamos a hacer, qué queremos de él, hay que escucharlo, y cuando estás metido en un club es cuando tienes recursos para saber qué le falta a un jugador, vamos a escucharlo y así poder dar un diagnóstico para aprovechar lo mejor de Fabián.
"Siempre he definido a Fabián desde que lo tuvimos en la categoría 89, que de hecho fue mi primer entrenamiento con ellos, él es un jugador desequilibrante con talento, que siempre encuentra los espacios con o sin pelota, que ha crecido mucho, que sorpresivamente pisa el área, eso le da mayor riqueza y sencillamente podemos aprovechar grandes cosas".
¿Qué esperas de jugadores como Aldo de Nigris, Rafael Márquez Lugo y el resto de los experimentados?
"No solamente es lo que esperamos de ellos, es un equipo que tiene madurez y juventud, pero esa conjunción hace que no los separemos, hay que conjuntar el todo para que esos tres factores nos veamos beneficiados, y hay que aprovechar esa calidad que hay en la ofensiva".
La era de Juan Carlos Ortega ha comenzado. Sabe al igual que sus antecesores que los resultados dictan sentencia en un club de la jerarquía de Chivas, pero sobre todo bajo el mando de Jorge Vergara, quien exige triunfos para recuperar la credibilidad perdida.
