NUEVA YORK -- Antes de sus respectivas llegadas a los Mets de Nueva York, Yoenis Céspedes no tenía demasiado conocimiento en cuanto al trio de Matt Harvey, Jacob deGrom y Noah Syndergaard. Por otro lado, Juan Uribe había escuchado sobre la fanfarria creada por ellos.
Poco a poco, este dúo caribeño ha sido testigo de cómo estos muchachos han elevado sus desempeños durante el par de semanas que ambos llevan vistiendo las numerosas casacas de los Metropolitanos.
deGrom continuó el ritmo que Harvey había establecido la noche anterior ante los Rockies de Colorado, y se hizo cargo del cuarto peor equipo de las mayores, blanqueándolos en siete entradas, una menos que Harvey.
El único traspié que deGrom sufrió la noche del miércoles fueron los cuatros boletos que les otorgó a los bateadores de Colorado. Pero eso rápidamente fue anulado por los 10 ponches que registró para impulsar a los Mets a su tercera victoria al hilo, 3-0.
Cespedes, quien conectó su primer cuadrangular como miembro de los Mets tras de adquirido el pasado 31 de julio, le confesó a Bob Geren, el entrenador de la banca de su nueva escuadra, lo impresionante que estaba con el nivel de talento que posee este personal joven de serpentineros que tiene a Nueva York colocado en la cima de la División Este de la Liga Nacional con una ventaja de tres juegos y medios por encima de los Nacionales de Washington.
"Cuando estaba comiendo con el bench coach, le estaba diciendo que nunca había estado en un equipo que tuviera tan buen pitcheo", afirmó "La Potencia" a ESPNDeportes.com. "Creo que el pitcheo de este equipo es impresionante".
El nativo de Campechuela, Cuba, que celebró su quinto partido en Citi Field, respaldó el gran labor de deGrom con un jonrón entre el prado izquierdo y derecho cerca del bullpen visitante, ampliando la ventaja 3-0 con dos outs en la octava entrada.
Si hay alguien en el camerino de los Mets que pueda relacionarse con lo que es jugar dos partidos consecutivos detrás de un par de fenómenos que dominen la ofensiva contraria, no hay que buscar más allá del taquillero de Uribe, quien de 2012 a mayo de esta temporada fue compañero de Zack Greinke y Clayton Kershaw, el dúo dinámico de los Dodgers de Los Ángeles.
A diferencia de Céspedes, que nunca se ha estacionado a 60 pies, 6 pulgadas del trio de lanzadores que hoy conoce como compañeros, Uribe ya se había enfrentado ante Harvey, conectando dos hits en seis turnos, y se fue en blanco en dos turnos contra Syndegaard pero nunca ha tomado un turno ante deGrom.
“Como todo el mundo sabe, son tremendos pitchers. Creo que lo que ellos están haciendo hasta ahora mismo no es algo de sorpresa porque eso me pasaba a mí cuando venía a jugar contra ellos y decía, ‘¡Guao! Nos vamos encontrar unos buenos pitchers y hay que tratar de hacer tremendo trabajo para poder lograr un hit en el juego’”, señaló Uribe en entrevista con ESPNDeportes.com.
“Pero gracias a Dios, han estado respondiendo. El pitcheo está increíble y creo que hay que darle su mérito”, agregó el veterano, quien rindió su apoyo con una carrera remolcada y un par de jugadas defensivas, incluyendo una en la cual fildeó un toque de suicidio y entonces obligó a que el corredor, que partía de la antesala hacia el plato regresara a la tercera base, para luego completar su tiro para el out en la inicial.
Si la postemporada iniciara hoy, los Mets se enfrentarían contra el ex equipo de Uribe en una Serie Divisional.
Uribe obviamente apostaría al trio de lanzadores que han revivido la franquicia de los Mets, un grupo que en el momento se puede encuatar con cualquiera de los primeros tres lanzadores que ofrezca cualquier otro conjunto en las mayores.
Por el momento, lo único que no el veterano dominicano no haría es compararlos con aquellos dos caballos, que desde Los Ángeles, en las últimas dos noches, dominaron a los Nacionales para aportar hacia la causa de los Mets.
“Esa comparación uno no la puede hacer porque como todo el mundo sabe, ellos son unos pitchers muy diferentes. Ellos son unos niños todavía. Hay que esperar más de ellos, que ellos van a dar. Ellos lo van hacer”, dijo Uribe. “Lo van a dar pero hay que esperar de ellos, porque imagina, todavía le falta mucha carrera. Uno no puede hacer comparación entre Kershaw y Greinke con los pitchers de aquí hasta ahora mismo. Son muy diferentes pero hasta ahora mismo son unos pitchers que a cualquier bateador los ponen a pensar”.
