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Bartra, sin opciones, prefiere al Barça

BARCELONA -- A la espera de conocerse el desenlace del tema Adriano, Luis Enrique y sus colaboradores ya tienen perfilados los nombres propios en la defensa del FC Barcelona de cara a esta temporada que se avecina. Y solamente uno, Bartra, se entiende desplazado.

Adriano sigue siendo un comodín de primer orden para el entrenador asturiano, a quien la marcha del brasileño disgustaría por mucho que tenga piezas de sobras para cubrir dicha contingencia. De hecho, Mathieu apuntaría hacia el lateral zurdo como apoyo de Jordi Alba si, como parece, al canterano Grimaldo se le cierran las puertas del primer equipo, pero ni por esas se adivina una mejora en la figura de Marc Bartra.

El central de Tarragona, de 24 años y que comenzará su cuarta temporada como futbolista del primer equipo, tuvo las puertas abiertas para abandonar el Camp Nou, y cuando valoró dicha posibilidad encontró desde el club la disposición a ayudarle, por cuanto no fue considerado por Luis Enrique un jugador 'intocable' y su decisión final de permanecer en el club fue recibida con cierta sorpresa.

"Es mejor ser suplente en el Barcelona que titular en cualquier otro equipo", proclamó en 1993 Miquel Soler, carrilero de gran despliegue que nunca acabó de casar con Johan Cruyff en el club azulgrana y cuya frase retorna al plano ahora para, quizá, entender la decisión de Bartra.

Alves, Vidal y Douglas por la derecha; Alba y Mathieu (y Adriano) por la izquierda; Piqué, Vermaelen, Mascherano, Mathieu... Y Bartra en el centro de la zaga. Es el quinto de la lista y la recuperación, que se entiende positiva, de Vermaelen, provoca que sus 20 partidos como titular la pasada temporada (la mayoría de segundo orden) tiendan a reducirse en la que comenzará.

"En el club no llegó a recibirse ninguna oferta por él, pero indirectamente sabemos que hubo interés de algunos equipos por ficharle", apuntó una fuente del Barça, admitiendo que la cláusula de Bartra, 15 millones de euros, habría incluso podido reducirse para facilitar un contrato de buen nivel en otro club.

En los últimos días se ha apuntado al Nápoles como pretendiente, aunque su representante, Mágico Díaz, lo ha desmentido. Anteriormente se citaron nombres como el Tottenham pero en cuanto el jugador proclamó su deseo de permanecer en el Camp Nou, la fiebre, supuesta, por su fichaje se desvaneció.

En el club se entiende que su decisión de seguir en el Barça tiene una lectura simple: un contrato muy lucrativo (cerca de tres millones de euros) que difícilmente le pagarían en otro lugar. Habiendo tomado parte en 71 partidos oficiales en las tres últimas temporadas con el primer equipo y sin ser, ni mucho menos, un jugador de referencia, en Europa no hay quien esté dispuesto a pagarle un salario de crack y ante ello, la comodidad de permanecer en Barcelona es evidente.

"Si está en el Barça es porque quiere", apunta esta fuente del club mientras el secretario técnico de un equipo español que jugará Champions sentencia que Bartra personaliza al jugador "que se quedó en camino de ser una estrella para ser simeplemente un buen futbolista, sin más".