OAKLAND -- Matthew Dellavedova recibió las mejores oportunidades de su carrera deportiva en el área de la Bahía.
Este domingo, será similar, pero en un escenario mucho mayor.
Dellavedova tendrá la oportunidad de abrir su primer juego de Finales NBA, aunque sea por las razones equivocadas.
El jugador australiano sabe que tiene que aprovechar el momento para ayudar a sus Cleveland Cavaliers en la competencia por su primer título de la NBA, en reemplazo del guardia Kyrie Irving.
"Debe ser súper difícil para él y es muy difícil para el equipo", dijo Dellavedova. "Puso muchísimo trabajo para tratar de aliviar su rodilla para esta serie, así que debe estar muy triste. Nunca quieres ver a un compañero caer de esa manera".
El australiano y los Cavaliers intentarán este domingo hacer lo que muy pocos consideran probable, igualar las Finales 1-1 antes de viajar a Cleveland, en un ambiente hostil y sin el segundo mejor jugador del equipo.
El jueves pasado, los Cavaliers perdieron 108-100 en tiempo extra el juego inaugural, que dominaron la mayor parte del encuentro.
"Hemos estado en esta situación antes, aunque siempre sabíamos que en algún punto regresaría", comentó LeBron James. "Ahora sabemos que estará fuera mucho tiempo. Pero los muchachos tendrán que sacar esto adelante en su ausencia".
La mayor parte de las esperanzas de lograr el campeonato sin Irving ahora descansan en Dellavedova, un jugador que llegó a St. Mary College como un auténtico desconocido.
En St. Marys College, situado a una cuantas millas del Oracle Arena, donde se disputará este domingo el segundo de la serie final, Dellavedova se consagró como el mejor jugador de la historia de esa escuela.
Ya lo hizo en las rondas anteriores de playoffs, en las que jugó más tiempos trascendentes que durante toda la temporada regular.
Sin embargo, fue casi invisible en el Juego 1, en el que ni siquiera disparó al aro en nueve minutos de acción.
Tuvo tres asistencias pero el equipo con él en la duela, terminó -13 ante los Warriors.
Al día siguiente, se retrasó y perdió el autobús del equipo en el hotel de los Cavaliers en San Francisco rumbo al entrenamiento.
"Hemos tenido un par de días complicados", dijo el sábado. "Pero siempre hay que tratar de encontrar las cosas positivas. Hemos ganado partidos sin él (Irving). Sé que Atlanta y Golden State son equipos diferentes, pero ambos gustan de mover la bola un montón y disparar triples".
"Hay diferencias", añadió. "A sus guardias les gusta tratar de penetrar más; a Golden State siempre le gusta disparar, pero creo que también hay algunas similitudes".
Dellavedova anotó 19 puntos en el triunfo de los Cavaliers contra Chicago en las semifinales de conferencia; promedió 9.5 puntos en la serie contra Atlanta, en la que jugó 31 minutos por partido.
"Fue una gran experiencia para mi tener que jugar más minutos y tener un rol mayor", dijo el australiano, de 24 años. "Aprovecharé esa experiencia. Hay que estar listo para lo que el equipo necesite".
Reconoció que su trabajo esta vez será diferente. Tal vez será más importante su defensa que sus puntos. Será el encargado de cuidar al Jugador Más Valioso de la NBA, Stephen Curry.
"Obviamente, con Stephen tienes que mantenerlo fuera del rango de tres puntos, aunque también hay que cuidarse cuando ataca el aro", explicó. "Termina bien las jugadas en el aro".
El entrenador de los Cavaliers, David Blatt, dijo que el australiano estará listo para competir este domingo.
"Todos ustedes vieron que Matty jugó muy bien en las rondas anteriores", dijo Blatt este sábado. "Ha estado en la rotación todo el año. Entró e hizo un gran trabajo. Creemos en él".
Dellavedova estuvo rodeado este sábado, antes de su entrenamiento, por una centena de reporteros; como nunca.
Dijo que seguiría una rutina similar a la de siempre, incluso cuando jugó en St. Mary, antes de llegar al partido más importante de su vida.
"No creo que deba cambiar", dijo. "Sólo llegaré como a cada partido dispuesto a hacer lo que el equipo necesite que haga para ayudar a ganar".
Y está orgulloso de tener la oportunidad de mostrar su mejor básquetbol en el lugar donde se crió como jugador NBA.
"Siempre será especial regresar a jugar aquí", aceptó. "Jugué cuatro años en St. Mary, que está a 20 minutos de aquí. Es agradable tener un montón de amigos en la ciudad y sentirse cómodo en esta área".
"He estado en esta arena muchas veces antes de jugar aquí", agregó. "Me siento cómodo aquí".
