BARCELONA -- Campeón en 2006, 2009 y 2011, el FC Barcelona cerrará este martes su octava semifinal de Champions de los últimos diez años, lo que le convierte en el mejor club, a efectos de resultados, del continente. Y buscará su cuarta final ante el último rival que le aplastó, un Bayern al que tiene contra las cuerdas en la venganza perfecta. O casi.
La historia está al lado del equipo azulgrana, que más allá del 4-0 que encajó en el Allianz Arena hace dos años nunca sufrió una derrota que pudiera este martes eliminarle. Este es el resultado que precisa el equipo de Guardiola, jugador barcelonista un lejano seis de noviembre de 1991, cuando el Kaiserslautern tuvo KO al equipo que entonces dirigía Johan Cruyff durante un puñado de minutos hasta que un cabezazo milagroso de Bakero en el minuto 90 convirtió un trágico 3-0 en el 3-1 que dio paso a la primera cabalgada hacia Wembley.
El Barça ha disputado 27 partidos europeos en Alemania, venciendo nueve, perdiendo ocho y empatando los restantes diez. Empató y perdió dos en Múnich frente a un Bayern que en el cómputo de enfrentamientos directos mantiene ventaja... Pero que de cara a este duelo apenas se mantiene en pie.
"No saldremos a especular" anunció Luis Enrique, quien aventuró un Bayern que "saldrá al ataque" y proclamó que su equipo "saldrá a ganar, porque esa es la idea que siempre tiene el Barcelona".
El entrenador asturiano sabe bien la situación en la que se encuentra el Barça. Tiene la gloria al alcance de la mano pero le falta un trecho por recorrer y es consciente de que un desplome en Múnich convertiría la euforia que se respira en el ambiente en una suerte de depresión difícil de asimilar.
"Veremos si somos merecedores de estar en una final de Champions" convino el técnico del Barça alejándose de ese tono eufórico que "entiendo" se vive alrededor del vestuario pero manteniendo el discurso firme en la tranquilidad y la cautela, sabedor de que el Bayern "lo dará todo por remontar" en un mensaje a través del que dio por sentado que su Barça no se ve todavía en la final de Berlín.
Los recuerdos no se olvidan y del once que presente Luis Enrique este martes en Múnich seis jugadores (Alves, Piqué, Mascherano, Alba, Busquets, Iniesta y Messi) permanecen en la plantilla que sufrió el 7-0 hace dos temporadas. A ellos se les añade el capitán Xavi, Pedro y secundarios como Montoya y Bartra.
Nueve de ellos fueron titulares en el 4-0 encajado en el escenario que decidirá este martes el pase a la final. Y por encima de cuestiones sentimentales y la ambición de plantarse en la tercera final de Champions de las últimas siete temporadas, cuarta para Xavi o Iniesta en los diez últimos cursos, el ánimo de venganza es evidente.
La final de la Champions está a la vuelta de la esquina. Pero aunque 570 kilómetros separen el Allianz Arena de Múnich del Olympiastadion de Berlín y se cuenten 25 días entre este encuentro y aquel, en el Barcelona nadie, aún, quiere proclamar que el objetiuvo esté cumplido.
