Carmelo Anthony dijo el jueves pasado que él pensaba que es "la estrella más subestimada" de la NBA, pero que eso tampoco le importaba demasiado. Por supuesto que no.
Eso me hizo pensar filosóficamente sobre quiénes son los jugadores más subestimados de la NBA en realidad. Los jugadores verdaderamente menospreciados son los que brillan por su cuenta en la constelación de la NBA sin recibir el reconocimiento que se merecen.
Carmelo, por ejemplo, no es uno de ellos. El alero de los Knicks es un gran jugador y ha sido reconocido desde que llevó a la Universidad de Syracuse a la cima en el 2003. Él siempre fue mencionado como uno de los anotadores de elite de la NBA desde su llegada a la liga con los Denver Nuggets ese año, pero sí él se niega a evolucionar al respaldarse solamente en ese aspecto unidimensional de su juego ese es su problema, no el de los que analizan su rendimiento.
A continuación repasamos a la lista de los 10 jugadores que trabajan duro día a día pero no logran que todos vean su verdadero valor como basquetbolistas.
Eric Bledsoe (Base, Phoenix Suns)
Bledsoe es un crack con todas las letras, pero por alguna razón el que se lleva casi todos los elogios por el resurgimiento basquetbolístico en Phoenix es su compañero Goran Dragic. Como resultado, el base de 24 años tuvo que esperar hasta última hora para que le ofrezcan el contrato por cinco años y 70 millones de dólares que se merece.
Los Suns arrancaron la temporada pasada con una robusta marca de 16-8 y se vieron afectados por la posterior lesión de Bledsoe quien duplicó su promedio de puntos (de 8,5 a 17,7), incrementó su cantidad de asistencias (de 3,1 a 5,5) y hasta mejoró en el rubro de rebotes y robos con 4,7 y 1,6 respectivamente.
Sus marcas en todas y cada una de esas categorías la campaña pasada fueron las mejores de sus cuatro años como profesional. El quinto servirá para que la gente aprecie lo que él es capaz de hacer durante una temporada entera libre de lesiones.
DeMarre Carroll (Alero, Atlanta Hawks)
Los Atlanta Hawks fueron dados por muertos con un pasaje directo a la lotería del draft tras la lesión que marginó a Al Horford, su jugador estrella, por el resto de la temporada en diciembre del año pasado. DeMarre Carroll fue clave para que eso no sucediera con su defensa tenaz.
Carroll promedió 1,48 robos por partido, la sexta mejor marca entre jugadores de su posición y apenas 0,9 menos que un tal LeBron James.
Además, el veterano de 28 años se instaló en el Top 10 de porcentaje de efectividad en triples de la Conferencia Este con un 36,2 por ciento de efectividad la temporada pasada.
Nada mal para alguien que había llegado a su quinto equipo en cuatro temporadas el año pasado.
Terrence Ross (Alero, Toronto Raptors)
Los Raptors son el equipo de Kyle Lowry primero y de Jonas Valanciunas después, pero Ross es el motorcito que potencia a un equipo en ascenso con su capacidad atlética y su condición física.
Ross es un jugador que dice presente y rinde día tras día, habiendo disputado 73 y 81 juegos por temporada respectivamente desde que llegó proveniente de la Universidad de Washington en el 2012.
Sus minutos por partido subieron de 17 a 26,7 y como consecuencia su porcentaje de tiros libres ascendió dramáticamente de 71,4 a 83,7 por ciento. Además, el escolta de los Raptors se convirtió en todo un francotirador encestando un 39,5 por ciento de sus triples, 6,3 por ciento más que cuando él era un novato.
Mike Miller, Carmelo Anthony y Richard Jefferson (???) fueron los únicos aleros de la NBA que lo superaron en esa categoría.
Chris Bosh (Ala-pívot/pívot, Miami Heat)
Bosh resignó su ego y sus estadísticas por el bien del equipo entre el 2010 y el 2014, nadie lo apreciaba.
Bosh se ocupó de evolucionar como anotador desde corta y media distancia a una amenaza desde larga distancia, todos lo tomaron como un hecho natural.
Bosh recibió un contrato por cinco años y 118 millones de dólares tras la ida de LeBron como recompensa, y todos dudas sobre si el veterano de 30 años vale la inversión a largo plazo.
Bosh ahora afronta al desafío más grande de su vida, aún mayor que en Toronto, como pilar de un Miami Heat renovado. Depende solamente de él demostrar que todos aquellos que lo cuestionan están equivocados.
Greivis Vásquez (Base, Toronto Raptors)
Vásquez es un jugador constante, responsable y productivo. Le podés dar las llaves de tu auto y te lo va a devolver intacto. Sin embargo, el jugador venezolano siempre ha sido subestimado desde que fue seleccionado en el vigesimoctavo lugar de la primera ronda del draft en el 2010.
Vásquez ha jugado para tres equipos durante las últimas tres temporadas pero parece haber encontrado un hogar en Toronto, donde renovó por dos temporadas y 13 millones de dólares para seguir siendo el relevo de Lowry.
El base de 27 años merece más que ser suplente, ya que él promedio casi un doble-doble en 78 juegos para Nueva Orleans con 13,9 puntos y nueve asistencias durante la temporada 2012-13 la última vez que fue titular de forma constante.
Esa oportunidad no llegará en Toronto mientras Lowry este allí como jugador estrella ni como agente libre hasta el 2017, aunque quizás Vásquez sea carnada para un hipotético canje en algún momento. Su valor es demasiado evidente como para menospreciarlo.
Taj Gibson (Ala-pívot, Chicago Bulls)
Gibson es una bola de energía pura que juega a 200 kilómetros por hora y ejecuta al planteo defensivo de Tom Thibodeau a la perfección durante casi 30 minutos por partido en la zona pintada mientras Derrick Rose, Joakim Noah y próximamente Pau Gasol se llevan todos los elogios.
Su promedio de puntos se incrementó notablemente de ocho a 13 la temporada pasada y su porcentaje de efectividad en tiros de campo siempre se ha mantenido respetable durante sus cinco años en la liga, oscilando entre el 46,6 y el 49,4 por ciento jugando al menos 20 minutos por partido.
Los Bulls se potencian con su súper trio de Rose, Noah y Gasol, pero jugadores como Gibson serán clave para generar el recambio necesario y ganar el anillo tan preciado en Chicago.
Isaiah Thomas (Base, Sacramento Kings)
Todos estaban enamorados de Jimmer Fredette, la selección de primera ronda de los Sacramento Kings en el draft del 2011, pero el que en verdad se terminó destapando fue Thomas, seleccionado por los mismos Kings en la segunda ronda de ese mismo draft.
Thomas no solo estuvo entre los 20 máximos anotadores de la NBA la temporada pasada, sino que se ubicó cuarto entre los bases de la liga y fue apenas el cuarto jugador de la historia que promedió 20 puntos o más por partido midiendo menos de 1,80 metros (6 pies).
Thomas era un agente libre este verano y fue canjeado a los Phoenix Suns en julio de este año. Ese es un canje que los Kings van a lamentar, por más que DeMarcus Cousins piense lo contrario.
Jamal Crawford (Escolta, Los Ángeles Clippers)
Crawford ganó el galardón al Sexto Hombre del Año la temporada pasada y se mantiene vigente a los 34 años de edad.
El veterano con 14 años de experiencia en la NBA es capacidad ofensiva garantizada para los Clippers cuando Chris Paul y Blake Griffin están descansando, y ningún Clipper encestó más triples que él (161) durante la campaña pasada.
¿Lo ven? La edad es solo un número después de todo.
Pablo Prigioni (Base, New York Knicks)
Los Knicks tienen muchos problemas, pero el base argentino no es uno de ellos.
¿Saben quien fue el segundo anotador de triples más efectivo de toda la NBA detrás de Kyle Korver la temporada pasada? No, no Stephen Curry. ¿Kevin Durant? ¿Ray Allen? No, señores, fue el mismo Prigioni con un 46,4 por ciento de efectividad en ese rubro, mejor que su 45 por ciento en dobles.
Prigioni a veces peca de generoso al optar por pasarle la pelota a un compañero en vez de tirar, pero a la misma vez este jugador de 37 años se destacó en Europa y se ha afianzado en la mejor liga del planeta cuando pocos creían que él tendría un impacto en ella gracias a ese criterio.
Bradley Beal (Escolta, Washington Wizards)
John Wall es un gran jugador, pero si los Wizards quieren dar el salto de calidad y llegar a las Finales de la Conferencia Este, entonces Beal será la pieza complementaria clave para lograrlo.
Beal progresó mucho durante su segunda temporada en la NBA y se perfila para estar en boca de todos en el 2015 con una campaña que lo consolide, dando el salto del Top 20 al Top 10 en porcentaje de triples encestados y promediando 20 puntos por partido.
Si el escolta de apenas 21 años logra hacerlo, entonces él dejará de formar parte de esta lista de jugadores subestimados y estará en boca de todos durante la temporada regular y los playoffs.
