MÉXICO -- Dos visitas consecutivas a los playoffs – una de ellas como campeón divisional – parecen llevar por el buen camino a unos Indianapolis Colts que no han extrañado del todo a Peyton Manning, pero 87 puntos en contra en la última postemporada tampoco supone buenas cosas para un equipo que perdió a uno de sus líderes a la defensiva.
Chuck Pagano ha dejado su propia huella en un equipo que ha sabido tomar ventaja de la poca resistencia que encuentra en dos de sus rivales divisionales – Tennessee Titans y Jacksonville Jaguars – para poder aspirar a la postemporada, gesta que tampoco parece muy lejana aunque también en su división tuvieron el ejemplo de los Houston Texans, equipo que se desmoronó por completo.
Gran parte del éxito de los Colts la temporada pasada se debió a las pocas entregas de balón que tuvieron – 14 en total – por lo que la receta para regresar a la postemporada por tercer año consecutivo se está cuajando.
LA ADICIÓN CLAVE
Su ofensiva es capaz de librar batallas de muchos puntos con cualquier otro equipo en la liga, pero su defensiva no puede decir lo mismo. Un ejemplo claro es su manera de defender la carrera ya que se ubicaron en el vigesimosexto peldaño la temporada anterior y fueron una de las pocas unidades que concedieron más de dos mil yardas por esta vía.
A más de uno nos sorprendió que los Browns cortaran a uno de sus bastiones a la defensiva en la figura de D'Qwell Jackson y ni tardos ni perezosos los Colts se lanzaron al ataque por el apoyador que defendió durante siete temporadas los colores de Cleveland.
La velocidad con la que se desplaza Jackson será una gran aportación a la defensa de los Colts, así como el liderazgo que es capaz de brindar a un departamento que perdió a uno de sus bastiones en los últimos años.
Jackson llega con tres temporadas de manera consecutiva jugando todos los partidos, otro punto en el que adolecieron los Colts en hombres clave como Reggie Wayne.
LA MAYOR PÉRDIDA
Es cierto que los Colts se colocaron en el Top 10 de puntos admitidos, pero en yardas la historia fue diferente al conceder mas de cinco mil y tras la partida de Antoine Bethea a los San Francisco 49ers estos números podrían verse aún peor.
La prioridad para Greg Manusky, coordinador defensivo, y Chuck Pagano se centró en obtener jugadores que pudieran ayudarlos a detener la carrera, pero recibieron un fuerte golpe con la partida de Antoine Bethea, quien desde el 2007 – año en el que fue invitado al Pro Bowl – no se ha perdido un solo juego.
El jugador de casi 30 años es uno de los mejores profundos en la liga cuando se trata de taclear y su aportación cuando se alinea como 'apoyador', en jugadas evidentes de carrera, también se extrañará en Indianapolis.
Otro fuerte golpe que sufrieron los Colts, mismo que ellos a lo mejor no se han dado cuenta, es el de Donald Brown, quien la temporada pasada fue el líder corredor, a pesar del arribo de un decepcionante Trent Richardson.
EL DIAGNÓSTICO
El balance de jugadores perdidos y obtenidos no deja muy bien parados a los Colts ante unos Texans que tienen una de las defensivas más sólidas de la NFL, pero hay que decir que también supieron cubrir la salida del velocista Darrius Heyward-Bey con Hakeem Nicks y la firma del centro Phil Costa supone una mejoría en la línea ofensiva.
La fuerte apuesta que hicieron por Trent Richardson les llevó a tener un Draft muy discreto al incorporar al tackle Jack Mewhort, proveniente de Ohio State, hasta la segunda ronda y al receptor Donte Moncrief, de Ole Miss, en la tercera por lo que no se auguran muy buenas cosas de esta clase de los Colts.
Hay que decir que durante esta temporada baja los Colts pueden salir como perdedores en el papel, pero la incorporación de jugadores veteranos en posiciones claves puede traer buenos dividendos en una división que aún está lejos de ser competitiva por lo que no nos sorprenda si logran otra vez el título.
