El español se quedó con la carrera corta de la décima fecha y Ai Ogura cerró el 1-2 de las Aprilia del satélite Trackhouse. Marco Bezzecchi fue cuarto y Marc Márquez finalizó sexto.
Que Aprilia haya hecho el 1-2 en el sprint del GP de Países Bajos, décima fecha de MotoGP, no le llamó la atención a nadie. La marca de Noale era la gran candidata en Assen y el 1-2-3-4 conseguido en la clasificación fue la muestra cabal. El equipo oficial esperaba llevarse un 1-2 que cortara con el envión ganador que traía Marc Márquez. Y Aprilia festejó y logró el 1-2, pero con el satélite Trackhouse, con victoria de Raúl Fernández y con Ai Ogura como escolta.
El ritmo de las motos del equipo estadounidense fue realmente impactante. Ni las oficiales pudieron resistirlo. De hecho, las de fábrica ni llegaron al podio: Marco Bezzecchi fue cuarto y Jorge Martín, quinto. El español, quien había largado desde la pole position, fue perdiendo rendimiento con el pasar de las vueltas y cerró las 13 vueltas a 4s591 de Fernández, quien así logró su segundo éxito en sprint del año.
Para Bezzecchi, quien no logró el resultado que esperaba claro, al menos le quedó la satisfacción de haber estirado al menos un puntito su ventaja sobre Martín en la cima de la tabla (este domingo comenzarán la carrera principal separados por nueve puntos).
Del lado de Ducati, también fue un satélite el que sacó la cara: Fabio Di Giannantonio fue tercero con la moto del equipo de Valentino Rossi. Pecco Bagnaia había sido el mejor de los de rojo y cruzó la mete en el sexto lugar atacando a Martín. De hecho, el italiano estuvo a punto de superarlo en el cierre, pero los comisarios vieron que usó el exterior de la pista para su intento y lo sancionaron con un puesto de recargo. Esa penalización favoreció a Marc Márquez, quien, hasta el sábado neerlandés, tuvo un fin de semana discreto. El campeón había avisado que su objetivo de Assen era sobrevivir porque su hombro derecho no está al 100%. No era la primera vez que el de Ducati daba un aviso así, y lo había hecho en Brno y ganó. Pero esta vez no está en su nivel, le cuesta la catedral. Su objetivo será minimizar el daño en la carrera larga para seguir alimentando su sueño de volver a ser campeón.
