El Mundial de MotoGP comenzará este fin de semana en Tailandia y el español de Ducati buscará la decena de títulos. Su estado físico en el arranque es la principal duda.
El via crucis de Marc Márquez duro cuatro temporadas. Aquel fortísimo accidente que sufrió en el GP de España de 2020, primera fecha del calendario trastocado por la pandemia de Covid-19, lo obligó a pasar cuatro veces por el quirófano para recuperarse de la fractura de húmero derecho. Su vuelta a las pistas sufrió constantes intermitencias por aquella lesión y se sumaron al suplicio de llevar la Honda, que había perdido su toque en el desarrollo justamente por estar en la enfermería. La máquina del Ala lo escupió cada vez que pudo y las dolencias se multiplicaban. El piloto que había dominado el Mundial desde su debut en MotoGP en 2013, con seis títulos en siete temporadas, no podía con su físico y su moto. Pero la magia estaba intacta.
Para 2024 dio un golpe de timó y modificó el rumbo de su campaña. Decidió romper el contrato con la marca japonesa que le aseguraba 12 millones de euros para firmar gratis con Gresini. Su único ingreso llegó desde uno de sus antiguos sponsors, pero Marc quería recuperar la gloria y por eso fue detrás de la mejor moto de la parrilla: Ducati. Márquez pudo completar una temporada sin ausencias por primera vez desde 2019, ganó tres carreras y fue tercero del torneo ganado por Jorge Martín con la Ducati del Pramac. Esa actuación sedujo a los popes de la casa de Borgo Panigale, quienes le dieron el sillín oficial que estaba destinado a Martín para acompañar a Pecco Bagnaia.
En su primer año como oficial, Marc arrasó: triunfo en 11 competencias y se consagró campeón en Japón, cinco fechas antes del final. La mala: otra lesión. A la cita siguiente de Motegi, llegó Indonesia y en la primera vuelta fue embestido por Marco Bezzecchi y sufrió la fractura de la apófisis coracoides del hombro derecho y lesión en los ligamentos. Eso lo tuvo si subirse a su Ducati de MotoGP hasta los entrenamientos de pretemporada de 2026.
Este fin de semana (en la madrugada de Latinoamérica) comenzará el Mundial y justamente la parte física es la mayor duda sobre Marc. En los tests finales de Buriram, la misma pista en la que comenzará el torneo, sufrió de cansancio por la falta de ritmo debido al parón al que se le sumó un malestar estomacal. A pesar de todo, Márquez arranca el Mundial como el gran favorito a quedarse con la corona en una temporada que marcará el fin de un ciclo técnico, porque en 2027 MotoGP estrenará nueva normativa técnica que cambiará las máquinas y los motores (se terminará la aerdodinámica extrema al achicar las alas, se prohibirán las ayudas electróncias de sistemas de altura y el impulsor pasará de 1000 a 850 cc).
Marc sabe que es el gran candidato y buscará su décimo título. Su palmarés tiene uno de 125 cc, uno de Moto2 y siete de MotoGP. Intentará dar el salto a las dos cifras de conquistas, algo solo alcanzado por Giacomo Agostini (15) y Ángel Nieto (13). El piloto de Cervera optó por la mesura sobre su candidatura para 2026.
“Todo está más apretado que Tailandia el año pasado. Aunque la primera carrera siempre pasa lo mismo, está todo muy junto porque se hizo un test allí y durante la temporada se irá viendo. Cada año MotoGP cambia, pero me tengo que centrar en mi estado para seguir mejorando y de esa manera conseguiré alcanzar el nivel del año pasado”, dijo Márquez, quien podría dar ventajas físicas en las primeras citas.
Marc, también, señaló a quiénes podrían poner en jaque su reinado: “Tanto Marco Bezzecchi como Álex (su hermano) y Pecco Bagnaia fueron muy rápidos en pretemporada”, apuntó. Ducati aparece otra vez como la marca a batir y Aprillia (con Bezzecchi y Jorge Martín) es el máximo desafiante, con una moto que terminó en un nivel altísimo en el cierre de 2025 (sin Marc, es cierto) y que tendrá a su dupla titular completa, después de que Martin se pasara todo su primer año con la casa de Noale en el quirófano. Las Ducati satélite, del Gresini y VR46, estarán en la pelea, claro; Álex fue subcampeón.
El resto aparece un poco más atrás, con Honda y KTM luchando el segundo grupo, con la recuperación de la marca japonesa que se evidenció en los test. Su gran problema sigue siendo la tracción. Un campo detrás está Yamaha, para el fastidio de Fabio Quartararo, quien ya está acomodando las cosas en el bolso para dejar la marca del diapasón y mudarse a Honda.
El calendario de 2026 tendrá 22 fechas, como ocurrió en 2025, con apenas un cambio: salió la Argentina y entró Brasil. El GP en el país sudamericano se disputará en el circuito de Goiania, del 20 al 22 de marzo. La visita argentina fue anunciada para 2027, pero con cambio de escenario: ya no será en Termas de Río Hondo y se disputará en el autódromo de Buenos Aires, que en estos momentos está en obra para poner el trazado en condiciones de recibir al Mundial.
