El español se fue dos veces al piso en la práctica de Mandalika para llevar a 11 su historial personal en una pista en la que jamás pudo terminar una carrera principal. Fue 11º y deberá pasar por Q1.
Marc Márquez es Superman en MotoGP. Su historia de resiliencia tuvo su capítulo más refulgente en el pasado GP de Japón, donde selló su noveno título del mundo, el séptimo en la máxima categoría del motociclismo y el primero después de casi retirarse tras aquel recordado accidente de Jerez de la Frontera 2020. En Motegi le puso la rúbrica a una temporada de ensueño, llena de éxitos con la Ducati de fábrica. Pero, tal como el superhéroe, el español tiene su propia kryptonita y se llama Indonesia.
Ya como campeón reinante, el nonacampeón llegó a su propio cuco: el circuito de Mandalika, sede de la 18ª fecha del Mundial y una de las dos pistas del calendario actual del Mundial en la que no pudo ganar (Portimao es la otra). Pero el trazado ubicado en la isla de Lombok definitivamente lo trata muy mal. Si por Marc fuera, borraría la visita al país asiático por siempre, o, al menos, hasta que decida su retiro. En la práctica que entregó diez boletos directos a Q2 para la clasificación de este sábado, el piloto de Cervera sufrió dos caídas, finalizó 11º y por primera vez en la temporada deberá pasar por el filtro de Q1 para pelear por la pole.
El historial del mayor de los hermanos Márquez en Mandalika es funesto. En 2022, año de retorno de Indonesia al Mundial tras 25 años de ausencia, el español sufrió cuatro caídas. La peor de todas fue en el warm up, cuando su Honda le hizo un impactante highside, voló por el aire y cayó de cabeza al asfalto. El traumatismo craneoencefálico lo dejó con consciencia inestable y sufrió diplopía (visión doble). Ergo, Marc ni siquiera pudo largar la carrera.
En 2023, otra vez con Honda, fueron tres las veces que se fue al piso, incluidas una en el sprint y otra en la carrera principal. Cansado de volar por el aire y no ser competitivo con la marca del Ala dorada, se mudó a Ducati en 2024 para correr con Gresini. Pero Indonesia lo trató igual de mal. Fueron dos caídas (ambas en Q2) y un fin de semana que se terminó con su motor roto y otra vez sin poder llegar a la bandera de cuadros en la carrera larga. El tercer lugar en el sprint fue un pequeño bálsamo que le otorgó Mandalika
Y llegó 2025, como campeón, siendo el gran dominador del Mundial. Pero… La su kryptonita le jugó otra mala pasada: doble revolcón en la práctica, el segundo, el más duro. Fue en la quinta curva, con un buen golpe incluido. Finalmente logró meterse entre los diez en la tanda que fue dominada por Marco Bezzecchi, el único representante de Aprilia en Indonesia tras la fractura de clavícula derecha que sufrió Jorge Martín en Japón.
Mandalika la tiene contra Márquez. Tanto, que hasta su hermano Álex se fue al piso en los minutos finales de la práctica. Pichote, papá de los hermanos, no paraba de morderse las uñas en el box, mirando la pantalla. Y fue viernes recién. Todavía queda un largo trecho en este fin de semana indonesio, el lugar en el que los poderes de súper Marc Márquez se extinguen. "Aquí no ganaré ni mañana ni el domingo, y difícilmente estaré en el podio. Una vez logrado el Mundial, la prioridad es pasar esta carrera y volver a recuperar sensaciones en Australia". Está claro, Marc tacha Indonesia. Su deseo debe ser estar ya en el aeropuerto.
