Los goles de Países Bajos llegaron por tres jugadores distintos. El primero que apareció fue el capitán, Thierry Brinkman, cazó una pelota en el área y definió con gran jerarquía para romper la paridad. Después apareció el respiro de Argentina, Nicolás Della Torre tomó la responsabilidad de tirar el córner corto y no falló: lanzó un bombazo fuerte al medio que venció la resistencia del arquero y consiguió el desahogo de Los Leones. Los goles siguientes vendrían en pocos minutos, primer Tijmen Reyenga de córner corto y luego Duco Telgenkamp con una media vuelta inatajable para Tomás Santiago.
