El volante argentino, Claudio Yacob está felíz pasando la cuarentena con su familia, pero entiende que no es la situación ideal para el común de la gente.
“Hablando con algunos compañeros decíamos que desde algún punto de vista a esta situación la vamos a extrañar. Yo tengo tres hijos y me acuesto y ya quiero levantarme para disfrutar del día con los niños, bailar, jugar, nos reencontrarnos con momentos para uno y para con nuestras familias e hijos principalmente” comentó el volante Claudio Yacob.
El futbolista de Nacional habló en el programa 100% Deporte (Radio Sport 890 AM) y, si bien sabe lo problemático y atípico de la situación, aprovecha para disfrutar el tiempo disponible con su familia, por ejemplo: “Estudiar con el más grande, acompañarlo de ese lado, ellos pueden correr y divertirse”, y valoró el poder acompañar a sus hijos en pequeños detalles que con un régimen de entrenamiento normal no podría compartir.
En relación a los trabajos realizados, manifestó que siempre hay momentos para adaptarse y que ‘lo bueno es que todos arrancaremos de la misma manera, en los primeros partidos se notará la falta de fútbol’.
En ese aspecto remarcó: “Lógicamente faltará el entrenamiento, nada es lo mismo, podes entrenar como Rocky, pero si no tenes ritmo de fútbol…”. Y comparó esta situación actual con el comienzo de la actividad oficial cada año: “Cuando uno hace la pretemporada y cuando comienzan los amistosos se nota claramente, cuando arranca el torneo también, los primeros tres, cuatro partidos se nota que los jugadores no están finos, luego sí se ven más dinámicos. Ahora ni siquiera tenemos contacto, nada grupal, nos va a llevar un poquito más de tiempo”.
Aunque, el argentino también destacó que “lo importante es estar lo más activo posible, en eso estamos, buscando el movimiento constante, diario, para que cuando nos reencontremos estemos lo mejor posible y que ese tiempo sea el menor posible”.
Yacob dijo que se está viviendo un momento histórico en relación al coronavirus y que no solo los adultos mayores deben preocuparse por la situación: “Los jóvenes tenemos que tener la conciencia de que transmitimos, entendamos que es muy importante y que hay que quedarse en casa mientras se pueda, tomar las medidas justas para poder ayudarnos un poquito entre todos”.
De su regreso a Sudamérica destacó el volver a las exigencias constantes de los resultados a diferencia de lo que se vivía en Inglaterra, donde jugó ocho años: “Estando en Europa me llevó tiempo entender a los ingleses, eso de no ganar y que los hinchas vengan a pedirte fotos, y entre el grupo mismo tener un mal resultado y pasar rápido a la sonrisa en el vestuario. Yo traté de hacer un trabajo interno, y saber que venía de otra escuela, fui entendiendo que estaba de visitante, fui entendiendo a mis compañeros, pero en mí estaba el no acostumbrarme a eso y por eso no perdí lo que siempre te exige el fútbol sudamericano”.
De Nacional resaltó primeramente el grupo: “Me sentí como en casa, la gente que trabaja en el club me sorprendió, es muy cálida, apenas llegaron mis nenes los llevé a Los Céspedes para que puedan sentir eso y estamos felices”.
Con respecto al rendimiento individual y del equipo, mencionó: “Con los resultados todo se va acomodando, esto es un deporte de grupo y yo dependo mucho de mis compañeros y viceversa, ojalá que nos vayamos encontrando y a partir de buenos resultados podamos terminar jugando bien y ganando porque a nosotros también la forma nos importa mucho”.
