Los puntos fuertes y débiles de Nacional y Peñarol para la final del domingo

Virtudes y defectos de los grandes de cara a la definición del Campeonato Uruguayo. 1950foto

El lío que generó la goleada que le propinó Estados Unidos a la Selección de Uruguay va quedando atrás. El país empieza a palpitar las finales del Campeonato Uruguayo entre Nacional y Peñarol.

Los entrenadores de ambos equipos, Diego Aguirre (Peñarol) y Jadson Viera (Nacional) analizan por estas horas la estrategia que pretenden llevar adelante.

La semana previa al clásico permitió a Aguirre y Viera jugar el partido imaginario. Ese donde se analizan claves, duelos, puntos fuertes y débiles que les permita obtener la victoria.

La gente habla del choque del domingo y por estas horas los temas comunes son el rendimiento de Leo Fernández, si Aguirre va a jugar con extremos o reforzará la mitad de la cancha y del otro lado el estado sanitario del Diente López, la gripe de Maxi Gómez y cuanto puede pesar el último antecedente en el Campeón del Siglo.

A todo esto, se agrega la pregunta que nunca falta: ¿Quién gana el domingo? Está claro que el fútbol es un deporte que tiene tantos imponderables que determinan que sea difícil pronosticar un resultado antes de un partido.

Pero en cambio, permite el juego periodístico de analizar lo expuesto por ambos equipos en lo que va de la temporada. Virtudes, defectos, puntos fuertes y débiles de Nacional y Peñarol de cara a la final del domingo.

La defensa

Los dos equipos presentan dudas en el aspecto defensivo. Si bien en el arco no hay discusiones sobre el aporte y la tranquilidad que transmiten Luis Mejía en Nacional y el chileno Brayan Cortés en Peñarol, en el sector defensivo ambos equipos tienen dificultades.

Peñarol tiene algunas falencias a la hora de defender la pelota quieta, producto de que los cuatro del fondo no tienen mucha altura y se van a enfrentar ante un rival que dispone de hombres altos.

Asimismo, Aguirre tiene una duda en el lateral derecho y es si mantiene a Pedro Milans o si pone a Emanuel Gularte.

Está claro que son jugadores de características distintas. Milans está habituado a jugar en esa zona y pasa con más determinación al ataque. Si Peñarol juega sin extremos, la subida de los laterales será vital para no perder sorpresa.

Gularte asegura más marca y tiene el antecedente de haber sido titular y haber marcado un gol en el clásico del Clausura. Es un jugador que impone presencia.

Por el lado de Nacional, el equipo también tiene falencias defensivas que llevaron al arquero Luis Mejía a tener que resolver varias situaciones.

Los centrales Sebastián Coates y el colombiano Julián Millán suelen tener problemas cuando los sacan de su zona. En el clásico del Clausura dejaron una mala imagen.

Peñarol puede sacar provecho de la movilidad de Maxi Silvera que no juega como referencia en el área sino que baja para formar parte de la generación de juego. Esto indica que uno de los dos centrales de Nacional no tendrá un delantero de referencia y habrá que ver hasta dónde lo persiguen a Silvera.

Los centrales de Peñarol, Javier Méndez y Nahuel Herrera, son sólidos en el mano a mano, al tiempo que Maximiliano Olivera se transformó en un punto fuerte del equipo de Aguirre ya que sube con determinación y aportó goles en los últimos partidos.

Mediocampo

En la zona central los dos equipos son parejos y los jugadores que cumplen el rol del doble 5 son de similares características. En Nacional, el posicional es Christian Oliva y el que rompe para soltarse al ataque es Luciano Boggio. Por el otro sector, Jadson Viera paró a Lucas Rodríguez que también le puede dar ida y vuelta.

Está claro que esta formación del mediocampo carece de un generador de juego y eso el equipo lo siente.

Por su parte el técnico de Peñarol, Diego Aguirre, analiza si juega con tres volantes con características de contención o si por el contrario lo hace con el doble cinco.

En el primero de los casos jugarían Trindade, Remedi y Nacho Sosa que es el que más rompe y llega al ataque. Pero está claro que cuando jugó así al equipo le costó generar juego.

Ese es un aspecto en el que ambos equipos tiene dificultades, así como también la salida del fondo donde Nacional es lento y anunciado, y Peñarol muchas veces navega en un mar de dudas.

El medio será una zona clave ya que los dos equipos disponen de sus mejores jugadores: Leonardo Fernández (Peñarol) y Nicolás López (Nacional).

El rendimiento de Leo Fernández genera preocupación. Es obvio que el 10 de Peñarol no pasa por su mejor momento y que rompió el vínculo que tenía con la pelota que era su arma para destrabar partidos con sus tiros libres.

Por el otro lado, la duda pasa por el estado sanitario del Diente Nicolás López que no logró recuperarse 100% de la lesión de tobillo que sufrió ante Plaza Colonia en el Clausura.

Ofensiva

Un punto a favor de Nacional es su poder goleador. Fue el equipo que anotó más goles a lo largo de la temporada con 76 goles. Pero, en los últimos partidos le costó una enormidad llegar al gol.

En ofensiva, Peñarol deberá resolver si juega con el doble 9 que conforman Maximiliano Silvera y Matías Arezo, o si por el contrario, apela a uno de los dos y juega con dos extremos.

Nacional, con la llegada de Jadson Viera, arrancó jugando con tres delanteros, pero en el transcurso de los partidos mutó al esquema que empleaba Pablo Peirano con tres jugadores por detrás de un nueve de referencia ofensiva.

Un detalle que no es menor es que esta historia se define en dos partidos por lo que, el local (Peñarol) tendrá la obligación de salir a ganar en el primer juego. Esto le permite a Nacional jugar con dos resultados.