Alfredo Arias, DT uruguayo de Independiente Medellín, habló de cómo se dio su salida de Peñarol, dijo que estaba orgulloso de su paso por el club, y respondió si dirigiría a Nacional en un futuro.
En entrevista con el programa “Fuera de juego” (Carve Deportiva), Arias reconoció que seguramente sea más reconocido en el ambiente del fútbol colombiano que en el uruguayo. “Será porque me ha tocado dirigir los últimos años acá en Colombia, y me fue bien”.
Arias fue entrenador de Peñarol en el primer semestre de 2023, donde consiguió el Torneo Apertura, pero la eliminación en la fase de grupos de la CONMEBOL Sudamericana, sin haber sumado un solo punto, condenó su pasaje por el aurinegro a un final anticipado. El entrenador confesó que de Independiente Medellín lo llamaron al día siguiente de que se informó su salida del Carbonero, cuando también recibió propuestas de otro conjunto colombiano y de dos más de Ecuador. “Agarré inmediatamente en Medellín para salir del luto rápido porque me dolió muchísimo lo de Peñarol. Después de que les dije que sí, pregunté en qué estaba el club, y me dijeron que teníamos que enfrentar a San Lorenzo en cuatro días. Me quería morir. Incluso, le dije a Nacho Berriel, mi compañero: la embarré. En la locura de salir de esto, me metí en un lío. No conocíamos el plantel, habían sido licenciados, no hubo pretemporada. Fuimos a jugar como pudimos y quedamos eliminados”, comentó Arias.
Esa derrota con el DIM le costó haber sumado su segunda eliminación de la CONMEBOL Sudamericana en poco más de un mes, tras pasar por eso también con Peñarol. Arias habló sobre cómo se dio el tratamiento mediático de esa situación, y de que se hablara del “récord negativo” que había logrado. “Lo primero que se dijo fue eso y yo venía de ser campeón con Peñarol, con 11 puntos de ventaja contra el que luego fue campeón uruguayo, habiendo ganado los dos clásicos, con 78% de porcentaje de resultados en lo local. Pero el día a día marca la noticia. Así como la prensa cuestiona mi trabajo, yo digo que no hubiese escrito eso. Cada uno cumple su rol e intenta hacerlo bien. He aprendido que la prensa cumple un rol, puedo compartirlo o no, así como la prensa puede no compartir mis decisiones”, expresó.
El campeón uruguayo 2023 terminó siendo Liverpool, y Arias dijo que eso no le sorprendió porque la regla más común es que “aquellos que tienen tiempo, a la larga triunfan”. Mencionó lo que sucede con “la vorágine de los cambios de técnicos,” y dijo que “si alguien hiciera una comparación estadística, se ve que no cambia nada, sino que empeora, por lo menos para salir campeón”. Añadió que habitualmente los procesos de trabajo “que logran mantener la mira un poquito más alta, y que saben que el tiempo es lo más valioso” llevan a mejores decisiones. Dicho esto, señaló que Liverpool es uno de estos casos, y elogió la inteligencia del presidente negriazul, José Luis Palma, de quien dijo que “muestra seguridad y un rumbo de cómo conducir la institución”.
Una variable importante para los dirigentes en el presente, de acuerdo a Arias, son las redes sociales, que terminan afectando las decisiones de quienes conducen los clubes. “Cuando yo jugaba, los jugadores decían que los dirigentes escuchan mucho a los periodistas. Ahora cambió hacia las redes sociales. Y las toman en el fútbol, en los gobiernos… Increíblemente, el Coeficiente intelectual de la masa es menor que el del individuo, y es la que decide. No es la inteligencia la que decide, decide la emoción y eso es grave, no a nivel del fútbol, que es un juego, sino a nivel de los gobiernos y eso”, comentó.
De todas maneras, Arias dijo que se siente “muy orgulloso” de su paso por Peñarol. “Estoy muy orgulloso de mi paso por Peñarol. Traté de que mis equipos jugaran como creo que deben jugar”, señaló. También dijo que en la Sudamericana padecieron mucho las lesiones, y que llegaron a tener en cancha a ocho jugadores juveniles. “Estoy orgulloso por los valores que intento manejar de respeto hacia el equipo y los jugadores. Podrán decir que fui un burro, pero creo que me fui dignamente de una institución que me brindó poder dirigir al máximo nivel en mi país. En su momento dije que me iba agradecido, y hoy digo lo mismo”, agregó.
Consultado sobre si también sentía lo mismo de la campaña internacional que hizo su Peñarol, respondió: “sí, estoy orgulloso de esa peor campaña de la historia porque la enfrenté de la manera que el fútbol uruguayo tiene que enfrentarla”. Contó que para viajar a Colombia a enfrentar a Millonarios debió incluir a tres lesionados porque era necesario completar el banco de suplentes, así como también incluyó a dos jugadores sin contrato, mencionando que esa es “la realidad del fútbol uruguayo”. “En ese semestre se lesionó Carlos Sánchez, Abel Hernández, Diego Rolan, Matías Aguirregaray, varios... Y cuando llegó la Sudamericana, no nos dio”, añadió.
A su vez, expresó que entiende que salir eliminado en cualquier etapa es lo mismo para un club como Peñarol, que tiene la obligación histórica de ganar trofeos. “Nunca la ganó, y hay que ganarla… ¿Jugando como siempre? ¿Poniendo el ómnibus en el arco? No, jugué igual que como lo hacíamos en el Campeonato Uruguayo, donde íbamos al galope, prácticamente. De la misma manera quise jugar la Sudamericana, y me dirán que está mal, pero Peñarol la tiene que jugar así hasta que pueda competir. De la otra manera, a la larga, la va a perder igual. Si es por los resultados, fue la peor, pero si no la ganás, la peor y la menos mala son lo mismo; si no la gana, para Peñarol es un desastre. Tenés que salir a ganar”, indicó.
El entrenador uruguayo habló también del carácter económico que ha tomado el fútbol con los años, y repasó que Ignacio Laquintana dejó al Carbonero de forma sorpresiva. “Ganamos el clásico y esa noche me dijo en la concentración que se iba. Y era por un sueldo mayor, nada más. Yo no lo sabía”, contó, y comparó la situación con la de Luciano Rodríguez en Liverpool: “en cualquier otro club, ya se hubiera ido”, dijo, y se refirió a que esa fue “otra decisión inteligente de Palma”.
Por último, Arias habló de cómo lo vincularon durante años a la chance de dirigir a Nacional, antes de llegar a Peñarol. “Me formé en Nacional desde los 13 años. Viví en el Parque Central y en Los Céspedes hasta los 18 años. En mi carrera, luego fui a jugar a Peñarol, y salí campeón. Y en mi vida de técnico, siempre quien me llamaba era Nacional. De ahí esa vinculación que decían, pero nunca fui. Un día me llamó Pablo Bengoechea, y al otro día estábamos arreglando en Peñarol”, expresó. Agregó que al jugar en Peñarol, “el hincha aquel que tenía de niño queda en un plano diferente de tu ser, y ya no vuelve porque te querés a vos mismo y a tu familia y su bienestar más que a los demás”. También mencionó que era obvio que había generado una vinculación con el Carbonero, donde hasta plantó un árbol en la concentración de Los Aromos. “Decían que sonaba para Nacional y no para Peñarol, pero no está en mí eso, no lo puedo controlar. Quien da la noticia es la prensa, y quien se interesa son los dirigentes. Cuando me llamó por primera vez Peñarol, al otro día arreglamos”, dijo.
Consultado sobre si debido a esto deja las puertas abiertas para llegar a Nacional en un futuro, respondió: “eso no invalida nada. Todo es tan cambiante… pero hoy, en mi sentir, y en el respeto que se debe tener por muchas cosas, es que vengo saliendo de Peñarol hace menos de un año. Está muy cercano Peñarol, y cuando se hagan las consideraciones, siempre voy a estar más cerca de Peñarol”.
