La historia se gestó en la lejana Formosa. Allá, en el nordeste argentino, a más de mil kilómetros de Buenos Aires, Daniel Quevedo recibió un pedido. Su tío, sabiendo que estaba concretada su incorporación a Peñarol, le encargó una misión. El hombre, hincha de River, le dijo: “Daniel, si llegás a jugar contra Nacional, tráeme la camiseta de Artime”.
El 21 de abril de 1972, Daniel se cruzó por primera vez con el ídolo de su tío. Nacional y Peñarol se enfrentaban por las semifinales A de la Copa Libertadores que por entonces jugaban tres equipos (el tercero era Universitario de Perú).
Aquel día, los aurinegros se pusieron en ventaja con un gol de Omar Caetano de penal. Pero a los 75 minutos apareció Artime para igualar.
Quevedo estaba en el banco de suplentes. Jamás había jugado el clásico de Uruguay hasta que, a los 77 minutos, el técnico Ondino Viera lo llamó para entrar al campo de juego.
Al finalizar el partido, Quevedo fue a buscar al ídolo de su tío, momento en el cual le pidió la camiseta. ¡Para qué! Con la blusa tricolor en la mano, el delantero aurinegro emprendió el regreso al camarín.
“Yo no tenía ni idea lo que significaba una camiseta en el vestuario de Peñarol”, recordó Quevedo en una entrevista de diciembre de 2021 con Sport 890.
En ese momento irrumpió en el camarín el viejo caudillo aurinegro, Néstor "Tito" Gonçalves. Al ver a Quevedo con la camiseta de Nacional, sin mediar palabras, se la sacó de las manos y la tiró en el baño como reconoció el propio jugador.
“Recuerdo que entró el Tito Gonçalves, que ya no jugaba en Peñarol, al vestuario, agarró la camiseta y la tiró al baño… con mucha razón. Y después me dijo: ‘Esta camiseta no puede estar en el vestuario de Peñarol”, expresó el delantero argentino que con el paso del tiempo se transformó en figura de los carboneros.
Aquel 21 de abril, Nacional formó con: Manga; Juan Carlos Blanco, Ángel Brunel, Juan Masnik, Julio Montero Castillo, Luis Cánepa, Víctor Espárrago, Ildo Maneiro, Luis Cubilla (59’ Juan Carlos Mamelli), Luis Artime y Julio César Morales. DT: Washington Etchamendi.
Al tiempo que Peñarol lo hizo con: Walter Corbo, Mario González, Rodolfo Sandoval, Julio Bonifacino, Omar Caetano, Milton Viera, Alfredo Lamas, Julio César Jiménez (Nelson Acosta), Nilo Acuña, Luis Díaz (77’ Daniel Quevedo) y Romeo Corbo. DT: Ondino Viera.
El partido se jugó en el Estadio Centenario y fue dirigido por el árbitro argentino Oscar Veiró.
LA POLÉMICA CON GARGANO
El pasado fin de semana se generó un intercambio de camisetas que generó polémica. Dos viejos conocidos y amigos de la Selección, como el capitán de Peñarol, Walter Gargano, y el delantero de Nacional, Luis Suárez, acordaron antes del partido el intercambio de casacas.
Pero el tema se tomó mal en Peñarol. Los dirigentes fustigaron la actitud de Gargano. El hecho ocupó la mayor parte del tiempo de la reunión de directiva. “Fue un tema que se habló, no se planteó sanción ni nada, pero a la unanimidad de los dirigentes nos molestó. Yo estoy de acuerdo con el tema de parar con la violencia, pero en 131 años hubo un solo caso (de un intercambio de camisetas) que fue de un argentino que no sabía lo que era Peñarol, como Daniel Quevedo, y cuando llegó al vestuario Gonçalves tuvo una actitud como para que nunca más pasara esto”, dijo el directivo Fernando Errico en Sport 890.
LA ACTITUD DE CEDRÉS
Gabriel Cedrés, que hoy integra la secretaría deportiva de Peñarol, vivió una situación que tiene puntos de contacto por un pedido de intercambio de camisetas. El uruguayo, surgido en Peñarol, defendía a River Plate de Argentina cuando le tocó enfrentar a Nacional por la Supercopa de 1994.
Al finalizar el partido, según consignó el diario Últimas Noticias, un jugador tricolor le pidió para cambiar camisetas, a lo que Cedrés respondió: “No, tomá, te regalo la mía pero esa no la quiero porque soy de Peñarol”.
EL ENOJO EN DEFENSOR
Otro de los hechos recordados de los últimos tiempos ocurrió en Defensor Sporting. En abril de 2008, los violetas recibieron a Peñarol en el Franzini. El partido, que era vital por los puntos en juego, lo ganaron los carboneros. Tras la derrota, el técnico de Defensor, Jorge Da Silva, se llevó una camiseta de Peñarol, al igual que el volante argentino Pablo Marchant, que fue increpado por un dirigente del club.
El tema es polémico y de larga data. Los tiempos cambiaron. Alguna vez, el Peta Luis Ubiña, expresó: “Los muchachos de hoy pierden un clásico y no pasa nada. Se suben a su camioneta en Los Céspedes o en Los Aromos y se bajan en su casa. Nosotros teníamos que volver en ómnibus y te puteaban el guarda y el diariero”.
