Manchester United y Lyon jugaron el partido del año en Old Trafford: con una remontada histórica, los Red Devils avanzaron a las semifinales de la UEFA Europa League, y si hay alguien que tuvo influencia para que eso sucediera, fue Harry Maguire, quien como centrodelantero anotó el gol de la victoria.
Luego del también agónico empate 2-2 de la ida, el equipo inglés se adelantó por 2 a 0 en casa, pero los franceses lo igualaron en una ráfaga y, con un jugador menos, se adelantaron en el alargue.
Ante ese panorama adverso, Ruben Amorim tomó una decisión inesperada: puso a Maguire, experimentado zaguero, de nueve. En principio, la apuesta no salió bien, porque Lyon puso el 4-2, pero al borde del abismo, los Red Devils resurgieron.
Bruno Fernandes, de penal, descontó a los 114 minutos, y a los 120' Kobbie Mainoo igualó el global. Pero todavía faltaba lo mejor: apenas un minuto después del 4-4, Casemiro envió un gran centro y Maguire, de cabeza, desató la locura en Mánchester (121').
Previamente, Harry había sido buscado en el área por sus compañeros, por arriba e incluso por abajo (reclamó un penal por agarrón que el árbitro y el VAR desestimaron), y finalmente tuvo la llave de la clasificación, convirtiéndose en el gran héroe de una jornada inolvidable en Old Trafford.
Con el 7-6 en el global, el nacido en Sheffield hace 32 años volvió a la zaga, sumándose a sus compañeros para aguantar el resultado antes los últimos embates de Lyon, que no pudo volver a remontar y se quedó a las puertas de las semifinales.
El partido se puede volver a ver por Disney+ (solo para Sudamérica)
