Los Red Devils viven días de incertidumbre sobre cuál será el futuro del club
El centro de atención del mundo del futbol estuvo en Old Trafford. Fue en el 'Teatro de los Sueños' donde el Manchester United y Barcelona decidieron una de las plazas para los octavos de final de la UEFA Europa League.
El United y Barcelona tienen en común una base de millones de fanáticos en todo el mundo, salas repletas de las copas más importantes de Europa y también está el delicado tema financiero. Sin embargo, la diferencia entre el equipo inglés y el español está en la forma en que pueden resolver este problema.
Los Red Devils, anfitrión del partido de este jueves, viven días de incertidumbre sobre cuál será el futuro del club. O más bien: quién será el dueño. Según ESPN, Raine Group, un banco de inversión estadounidense, está llevando el proceso para tratar de vender el club o atraer posibles nuevas inversiones.
Este proceso habría comenzado en noviembre del año pasado, aún liderado por la familia Glazer, propietaria del Manchester United desde 2005.
Fondos públicos de Qatar y Arabia Saudita han mostrado interés en comprar o invertir en United en los últimos meses. Sin embargo, hasta mediados de febrero, el único candidato que había presentado oficialmente una oferta era Jim Ratcliffe, el hombre más rico de Gran Bretaña. Esta situación cambió el pasado 17, cuando ESPN reveló que el jeque Jassim Bin Hamad Al Thani, presidente del Qatar Islamic Bank, envió una oferta para comprar el club.
Los activos de la institución financiera se estiman en más de 40 mil millones de dólares. Al Thani es hijo del ex primer ministro de Qatar, Hamad bin Jassim bin Jaber Al Thani.
Sin embargo, la oferta para la adquisición del 100% del United quedó por debajo de la valoración de la familia Glazer, que es superior a los 6 mil millones de dólares, según ESPN.
Las fuentes dijeron a ESPN que los propietarios actuales creen que necesitan urgentemente una inversión externa si el club quiere seguir compitiendo a un alto nivel. En este momento, la deuda de United está por arriba de los 500 millones de dólares, según los estados financieros de noviembre/2022. Además, el club todavía tiene pendiente pagar más de 300 millones de dólares en refuerzos recién fichados.
La posibilidad de captar capital mediante el cambio de dueño es otro punto que diferencia al Manchester United del Barcelona. Los 20 clubes que juegan en la Premier League esta temporada están vinculados a un propietario o grupos que administran los equipos.
En España, sin embargo, el escenario es diferente.
La grave situación económica que atravesaban los clubes a finales de la década de 1990 llevó al gobierno español a adoptar importantes medidas para adaptarse al formato club-empresa dentro de la liga nacional, ya que los equipos se formaban como asociaciones civiles.
La 'operación rescate' requería que los equipos se convirtieran en empresas, lo que permitió un mayor ajuste a las reglas de gobierno y definió estándares de cómo podían ser las contribuciones privadas a los clubes de futbol. Las excepciones serían aquellas con equidad positiva.
En su momento, sólo el Barcelona y el Real Madrid estaban incluidos en este caso y, por tanto, estaban excluidos del requisito de convertirse en sociedades. Este es el punto que mantiene a los gigantes 'sin dueño' en el futbol europeo, a diferencia de lo que sucede con Manchester City y Paris Saint-Germain.
Los catalanes estuvieron al borde del colapso a mediados de 2021, cuando el club anunció una deuda superior a 1.300 millones de dólares.
De nuevo bajo la presidencia de Joan Laporta, el Barcelona ha logrado reconstruirse con un nuevo modelo de ingeniería financiera, y registró un beneficio de 98 millones de euros en el ejercicio 2021/22, según informó el propio club en septiembre.
Para compensar las pérdidas y cumplir con las reglas del 'Fair Play' financiero, el club vendió el 25% de sus derechos de televisión nacional y una participación del 49% en Barca Studios por más de 700 millones de dólares. Eso permitió al club gastar más de 150 millones de dólares en refuerzos como Robert Lewandowski, Raphinha y Jules Koundé.
