A 15 años del título Sub-17: la generación que se quedó en promesa

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El olvido directivo y la falta de oportunidades sepultaron el porvenir de la camada que conquistó el campeonato mundial en la cancha del Estadio Azteca


Este viernes se cumplen 15 años del segundo título mundial Sub-17 de México, una conquista que hizo pensar que el futbol mexicano había encontrado a su siguiente gran generación. Aquellos jóvenes levantaron la copa en un Estadio Azteca repleto, dominaron los premios individuales del torneo y quedaron señalados como los futbolistas que tomarían el relevo de la camada campeona en Perú 2005.

La generación de 2011 apuntaba a superar a la que se había coronado en Perú seis años antes. Sin embargo, el brillo de aquel equipo se apagó muy rápido. Los clubes y directivos no aprendieron de los errores cometidos con la generación anterior y muchos de esos jóvenes dejaron el futbol profesional antes de los 30 años.

De aquella plantilla que unió a México con su coronación en la cancha del Estadio Azteca solo quedan destellos. Los jugadores que militan en Primera División se cuentan con los dedos de una mano.

Durante años, varios integrantes de ese equipo intentaron mantenerse entre Segunda División, Tercera División e incluso probaron suerte en la Liga de Balompié Mexicano y en la Kings League.

🧤 Los porteros del título Sub-17


Los porteros de aquel equipo fueron Dilan Nicoletti, Richard Sánchez y José González. De los tres, solo Richard Sánchez sigue activo. Nicoletti se retiró prácticamente desde 2020, el último equipo de González fue en 2020 en la Liga de Balompié Mexicano y Richard se ha quedado varias veces sin club, pero ha logrado sostenerse. Actualmente milita en la USL de Estados Unidos con San Antonio FC.

🥇 Los premiados tampoco lograron consolidarse


Aquel equipo, dirigido por Raúl ‘Potro’ Gutiérrez, se quedó con todos los reconocimientos individuales: Julio Gómez ganó el Balón de Oro, Jonathan Espericueta obtuvo el Balón de Plata y Carlos Fierro recibió el Balón de Bronce. Antonio Briseño era el capitán de esa selección.

De esos cuatro jugadores, solo Briseño sigue en el máximo circuito como elemento de Toluca, club con el que fue bicampeón. Carlos Fierro es figura de Leones Negros en la Liga de Expansión. Espericueta, uno de los más talentosos de aquella generación, llegó a probarse en Barcelona y fue cedido al Villarreal, pero se perdió entre lesiones y bajo rendimiento. Julio Gómez, el héroe de la chilena tras ser descalabrado, tampoco pudo consolidarse pese a recibir múltiples oportunidades.

⚽ Los pocos que siguen en Primera División


Además de ‘Pollo’ Briseño, solo hay dos jugadores más de aquel equipo que siguen en el máximo circuito del futbol mexicano: Alfonso González, quien milita en Atlas, y Kevin Escamilla, que está con Tijuana.

Otro elemento que se mantiene en Primera División, aunque fuera del país, es Carlos Guzmán, quien milita con Inter Toronto de Canadá.

📉 Nombres que se apagaron antes de tiempo


Otro de los jóvenes que apuntaba a ser referente era Giovani Casillas. Sin embargo, no tiene equipo desde 2019. Marco Bueno, otro nombre importante de aquella generación, jugó en Chile y Finlandia, y en 2024 y 2025 estuvo con Olimpo United de la Kings League, equipo que preside Javier ‘Chicharito’ Hernández.

El resto de los jugadores lleva años lejos del nivel profesional. Algunos se mantienen en la talacha o en torneos amistosos, pero alejados de la categoría que un día soñaron conquistar.