Boca Juniors y Atlético Mineiro volverán a enfrentarse cinco años después de la última vez. Será en la final de la CONMEBOL Sudamericana 2026, que se jugará el próximo 21 de noviembre en Barranquilla y se podrá ver por Disney+ Premium (solo para Sudamérica), que además rememora una picante serie que disputaron ambos equipos en la Libertadores del 2021, con pelea entre los jugadores en el vestuario, un comunicado del conjunto de La Ribera contra la CONMEBOL y recordadas declaraciones de Juan Román Riquelme, entonces vicepresidente, que calificó de "vergüenza" a la copa.
En aquella ocasión, el Xeneize y el Galo se citaron en octavos de final y la ida se jugaba en La Bombonera. Fue empate a cero, a puertas cerradas por la pandemia del COVID-19 y comentado por la primera decisión arbitral que marcaría la serie.
A los 35', Weigandt tiró un centro desde la derecha, un zaguero rechazó hacia arriba y el "Pulpo" González le ganó la posición con el cuerpo en el área a un rival y cabeceó por encima del arquero Everson. Los dirigidos por Miguel Ángel Russo festejaron, pero el árbitro Andrés Rojas y el VAR consideraron que había falta del volante.
Boca fue superior en aquel primer partido pero no logró romper el cero y se fue a jugar su suerte a Brasil.
La vuelta de Boca en Brasil: de la eliminación a la comisaría
El encuentro de vuelta sería incluso aun más polémico en Minas Gerais.
El partido terminó empatado sin goles y Mineiro avanzó por penales, pero el arbitraje marcó aquella serie. Al Xeneize le anularon un nuevo gol a los 62', cuando Sebastián Villa -hoy integrante del plantel- ejecutó un tiro libre frontal desde mitad de cancha a media altura que complicó al arquero Everson, a quien se le escapó la pelota de las manos y a medias. Weigandt agarró el rebote y definió en el área brasileña para el 1-0.
Sin embargo, la conquista no sería válida. El árbitro Andrés Ostojich fue al VAR a revisar un posible fuera de juego de rodilla -milimétrico y difícil de observar- del Pulpo Gónzalez que molestaba al arquero. Y lo anuló.
Ya los ánimos se caldearon y se cruzaron los suplentes de ambos equipos mientras el juez revisaba, anticipando lo que vendría después.
En los penales el Galo se impuso 3-1 y avanzó.
En los vestuarios, se produjo un altercado entre los planteles en los que incluso participó el presidente de Mineiro Sergio Coehlo, quien le lanzó botellas de agua a los jugadores de Boca. Y la policía brasileña intervino.
La situación terminó con algunos futbolistas de Boca (Zambrano y Villa) debiendo quedarse en una comisaría en Brasil para declarar por daños al Mineirao, situación que todo el plantel acompañó en solidaridad. “Si los dos se quedan, nosotros nos quedamos. Vamos todos o ninguno ”, dijo Russo.
Boca, además, decidió sacar un comunicado tras la eliminación que apuntó directamente contra la CONMEBOL. "Situaciones como las vividas en las últimas jornadas dejan en manifiesto el manejo tendencioso de nuestro fútbol continental (...) Una vez más hemos sido perjudicados por decisiones que poco tienen que ver con lo deportivo y mucho con el manejo arbitrario de una competición que no lo merece", decía.
Juan Román Riquelme, entonces vicepresidente de Jorge Ameal, también salió con los tapones de punta en una recordada nota con ESPN. "Boca ganó los dos partidos y quedó afuera del torneo. La próxima vez tendremos que hacer cinco goles a ver si podemos avanzar así en la copa", afirmó. Y felicitó a susjugadores, "porque los compitieron bien, se prepararon, pero no nos dejaron pasar".
"Es una vergüenza, es increíble, no es seria así la Copa Libertadores. Si jugás todo el día y no te dan los goles... Y para colmo se vieron los videos con el presidente de Mineiro que tiró botellas, pasó de todo... Estamos muy tristes por lo que nos hicieron. Los jugadores recibieron gases lacrimógenos en la cara, y claro que iban a defenderse", concluyó.
