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Oribe Peralta brilla en triunfo de Leyendas de México vs. Brasil

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El día que Cuauhtémoc Blanco salió descalzo a recoger sus zapatos (1:19)

En la final de la Copa Confederaciones de 1999, tuvo que salir por los botines con los que terminó dándole el título a México. (1:19)

Oribe Peralta anotó un doblete ante los lujos de Cuauhtémoc Blanco y Ronaldinho en el Estadio Banorte


MÉXICO -- Era una apuesta por la nostalgia, con una mezcla de leyendas de Brasil y México, que figuraron entre los Mundiales del 2002 hasta el 2010, sin olvidar las hazañas de la Copa Confederaciones de 1999 o la medalla de oro en Londres 2012, un homenaje para Ronaldinho y para Cuauhtémoc Blanco, en el que se metió Oribe Peralta. En el Estadio Banorte, victoria de la Selección Mexicana por 3-2 sobre la verdeamarela.

El reflector apuntaba al 10: El dorsal que traía en la espalda Ronaldinho y el mismo número que cargaba Cuauhtémoc Blanco, los dos alguna vez ovacionados en el Estadio Banorte y tratando de reverdecer las historias de otras épocas.

El show estaba entre el Cuau y Dinho, respondieron. Dinho dio el pase para gol en el primer tanto de Brasil, cortesía de Adriano, y empujó para que Kaká se fuera con gol. En el otro lado, otra vez Luis ‘Matador’ Hernández corrió por toda la parte de atrás de la portería, cuando anotó el primer gol de México, y Oribe Peralta hizo el segundo tanto de los locales, en un tiro de esquina, un cabezazo que a más de uno hizo recordar la hazaña del oro que se ganó en Londres 2012.

Ronaldinho se despidió de México al minuto 58. Se fue del Estadio Banorte de la misma forma que lo hizo cuando jugaba con los Gallos Blancos de Querétaro, con reverencias para el inmueble en el que fue campeón Pelé y haciendo el gesto de un corazón con las dos manos.

Cuando se fue Ronaldinho, Cuauhtémoc Blanco regresó a la cancha. No había show sin el número 10 y por eso regresó el futbolista que traía el mismo modelo de tenis con el que le metió gol a Bélgica.

Cuauhtémoc Blanco fungió como primer actor, sin anotar gol. Se requirió sacrificio y el número de 10 corrió por la banda derecha, para alcanzar un balón, mandar un centro y abrir la puerta a Oribe Peralta, que anotó el 3-2.

Como en la Copa Confederaciones de 1999, como en la Copa Oro del 2003 o como en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, México le volvió a ganar a Brasil.