Josema Giménez: su primera visita al Mausoleo de Artigas con 28 años y el TDAH que le diagnosticaron hace poco

El capitán de la Selección Uruguaya y defensa de Deportivo La Coruña recordó la escuela de su niñez y comentó cómo es el vínculo con uno de sus hijos que también tiene TDAH. Getty Images

José María Giménez explicó su emoción al visitar el Mausoleo de Artigas por primera vez hace dos años y comentó cómo es el vínculo con uno de sus hijos que, como él, también tiene TDAH.

El capitán de la Selección Uruguaya y defensa de Deportivo La Coruña fue protagonista en el ciclo de entrevistas Crecer En Equipo, organizado por la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales (MUFP), y en ella recordó los paseos con la escuela.

Su primera visita al Mausoleo de Artigas con 28 años: “Me emocionó entrar ahí”

Giménez contó: “Fui a la escuela 176 de San Andrés en Toledo, y los recuerdos que tengo sobre todo son del recreo. Fue una etapa muy linda. Todavía tengo relación con gente de ahí. Hace poco me encontré con la maestra Mariela, quien me enseñó a bailar tango; yo bailaba tango en la escuela cuando estaba en quinto y sexto. Era una escuela bastante humilde y los paseos también”.

El futbolista destacó: “Hace dos años vi por primera vez el Mausoleo de Artigas, le pedí a mi esposa que me acompañara con mis hijos. Vine a Montevideo de paseo en las vacaciones y cuando me vio todo sorprendido me preguntó y me dijo que es el paseo que se hace con la escuela, y yo le dije que no lo había hecho”.

“Me emocionó entrar ahí porque sobre todo era un lugar del que siempre se hablaba y al que nunca había podido ir. Entré, disfruté, me saqué fotos… Los paseos de la escuela normalmente eran a viveros, a conocer plantas, pero siempre en Toledo…”, recordó Josema.

“Tengo un hijo con TDAH”

Al hablar sobre la importancia de los estudios (Josema está cursando bachillerato a distancia, gracias a un programa impulsado por la MUFP), Giménez reconoció: “Soy una persona que tiene TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad); me lo diagnosticaron hace poco”

Y aseguró: “Todo me costó muchísimo más, sobre todo por el tema de la conducta. A nivel de estudio siempre me fue relativamente bien, pero a nivel de conducta me condenaba. ¡Pobres las maestras a las que les tocó lidiar conmigo! Pero les pido disculpas, era un niño cuya cabeza le funcionaba al 2000 por hora”.

“Me acuerdo que la maestra Mariela me ponía dos cuadernos. Uno para la tarea típica de la clase que me ponía en el pizarrón, pero aparte me ponía otras tareas. Entonces terminaba una, le daba el cuaderno, me corregía y seguía con las otras tareas, y así ella iba sosteniéndome”, rememoró el defensa oriental.

Luego acotó: “Tengo un hijo con TDAH. Se lo descubrieron junto conmigo, tiene ocho años. Cuando me dijeron que es hereditario me puse a llorar sobre todo porque hacía ocho años que no lo entendía”.

“Pensaba que, hablando mal y pronto, él no me hacía caso, que no le importaba nada. Y la realidad es que era su cabeza que funcionaba así. Cuando hablé con él le dije que era especial y que yo también era especial como él, que teníamos que tomar una pastilla todas las mañanas y tenemos que tratar de concentrarnos y estar tranquilos. Y así un poco lo vas acompañando”, narró el exfutbolista de Danubio y Atlético Madrid.