Thomas Tuchel todavía no pudo dejar atrás la eliminación de Inglaterra ante Argentina en las semifinales del Mundial 2026. Tampoco el ni nadie puede asegurar si algún día lo logrará dejar atrás. A más de dos meses de aquella derrota por 2-1 en Atlanta, el entrenador alemán volvió sobre uno de los golpes más duros de su ciclo al frente de los Three Lions y reconoció que aquella noche quedó marcada como una herida personal. “Es mi cicatriz. Es la cicatriz de los jugadores. Tengo que vivir con ella. Nadie está más dolido que yo”, expresó en el documental Reflections, producido por la Federación Inglesa.
La caída estuvo directamente relacionada con una de las decisiones más cuestionadas de Tuchel: el repliegue de Inglaterra después del gol de Anthony Gordon, cuando el equipo tenía la ventaja 1-0 y faltaban varios minutos para el final. El técnico decidió reforzar la defensa para intentar sostener el resultado, pero Argentina llevó el partido cada vez más cerca del arco de Jordan Pickford y terminó dando vuelta el marcador con los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. “Ahora podría torturarme indefinidamente y pensar: ‘Si hubiera hecho cambios diferentes, entonces habríamos ganado el partido’. Pero simplemente no lo sabes”, explicó.
Tuchel explicó que las modificaciones no surgieron simplemente de una intención de defender la ventaja, sino de la presión que Argentina ejerció en ese tramo del encuentro. El entrenador describió la situación como un momento en el que Inglaterra parecía “esperar la muerte” y destacó la cantidad de futbolistas ofensivos que la Selección puso en campo para buscar el empate. “El nivel de locura que Argentina puso, cambio tras cambio, un cambio ofensivo después del otro. Nunca habrían hecho esos cambios si no estuvieran 1-0 abajo. Era un 3-1-6”, señaló.
El alemán también puso el foco en la reacción del equipo dirigido por Lionel Scaloni y en la personalidad que mostró Argentina para asumir riesgos cuando estaba contra las cuerdas. “Confiamos en nuestra hermandad, nuestra mentalidad y nuestra calidad individual. Argentina también tiene todo eso: hermandad, mentalidad. Para ellos significa muchísimo, especialmente contra Inglaterra”, sostuvo Tuchel, quien reconoció que la acumulación de atacantes argentinos terminó modificando por completo el desarrollo del partido.
Aunque admitió que pudo haber tomado otras decisiones, Tuchel defendió que sus cambios respondieron a la lectura que hizo del partido en ese momento y asumió la responsabilidad por ellos. “Estoy a cargo y tomo estas decisiones. Nadie está más dolido que yo, nadie lo quería más”, remarcó. Para el entrenador, no existe una certeza de que una postura más ofensiva hubiera cambiado el desenlace: Inglaterra podría igualmente haber perdido. La diferencia es que, más de dos meses después, aquella remontada de Argentina sigue siendo para Tuchel una “cicatriz” que deberá aprender a llevar.
