Pasaron las horas, bajó la espuma de las emociones y llegaron los análisis. Argentina le ganó a Inglaterra por 2-1 y enfrentará a España en la gran final. El Mundial 2026 lo definirán dos equipos que entienden el fútbol desde el mismo espíritu lúdico. Entre tantas y tantas opiniones, el que mejor lo explicó fue un músico inglés: Liam Gallagher, el líder de Oasis.
"Inglaterra no ganará un Mundial hasta que aprendamos a jugar con astucia, y eso también se aplica a los entrenadores: todo se ha vuelto demasiado técnico; dejemos que los chicos se suelten".
England won't win a WC until we get street wise and that goes for the mangers it's all got too technical let the kids run wild
— Liam Gallagher (@liamgallagher) July 15, 2026
Gallagher no necesitó más que un tuit para explicar la derrota de Inglaterra y una de las tendencias que explica esta Copa del Mundo: siempre ganan los que más quieren jugar. En la final que nos espera este domingo estarán los mejores exponentes de esta filosofía de juego: Argentina y España.
La frase del músico inglés, creador de Wonderwall, el himno adoptado por jugadores e hinchas ingleses para celebrar sus victorias, intenta explicar otra dolorosa derrota para Inglaterra. Los Tres Leones desperdiciaron su ventaja, retrocedieron antes de tiempo, se encomendaron a la táctica y se olvidaron de jugar.
A Inglaterra le faltó astucia para saber ganar. "Street wise", Gallagher eligió ese término británico para explicar de qué carecen en su búsqueda por volver a conquistar un Mundial. Viveza, sabiduría callejera. Para entender los momentos del juego, para comprender que a Messi, el mejor de todos, no se lo puede controlar. Mucho menos si su equipo maneja la pelota durante los últimos momentos de un partido decisivo.
La frase de Gallagher también explica el Mundial 2026 que definirán Argentina y España
Pero lo interesante del planteo de Gallagher es que va más allá de las críticas hacia Inglaterra. Su frase también es un elogio para Argentina y, podríamos agregar, para España, los finalistas.
El líder de Oasis apunta contra los entrenadores, en plural, no solo contra Tuchel, por darle a los partidos demasiado énfasis técnico. Por mecanizar el juego, por preocuparse demasiado por el control y la previsión. Por no dar libertad a los futbolistas para crear y jugar, para que "se desaten".
Eso sucede cuando el deseo por ganar se impone al miedo a perder. Tener la pelota es un mandato. ¿Para qué jugar, sino? La táctica aparece para organizar y habilitar la creatividad. Pasarla al compañero, moverse y pedirla. Buscar otro gol. Argentina y España comparten hoy esa cultura futbolística, aunque La Roja haya recorrido otro camino durante buena parte de su historia. Un mismo amor por jugar el juego.
Los nexos entre ambas escuelas son varios: De la Fuente como profesor de Scaloni en el curso de técnico en Las Rozas. Messi, con la camiseta de Barcelona, como héroe futbolístico para Yamal y varias generaciones de españoles.
Apenas tres horas después del triunfo de Argentina en Atlanta, Gallagher pudo explicar un partido, un torneo entero, con una frase.
Solo se necesita un artista, con pasión y creatividad, para verlo y contarlo. Por suerte el domingo, en la final, la cancha estará repleta de ese tipo de genios. Estarán libres para jugar. Así llegaron hasta acá. Y nosotros estaremos tensos, pero disfrutándolos.
