Argentina supo crecer con la tensión del clásico y fue mucho más que Inglaterra

Argentina revirtió el clásico ante Inglaterra en siete minutos (entre el 85' y 92') y es finalista del Mundial 2026, instancia en la que se medirá ante España. El equipo de Thomas Tuchel planteó un partido parejo hasta que hizo el gol (55'), pero cuando creció la tensión, se apagó y se le escapó la clasificación al duelo decisivo de la Copa del Mundo.

Argentina supo crecer con la tensión del clásico y fue mucho más que Inglaterra

Durante el primer tiempo y hasta el gol de Inglaterra en a los 55 minutos, el encuentro fue muy parejo. Lionel Scaloni y Thomas Tuchel prepararon un duelo espejado entre los dos equipos, en el que se notó que un detalle podría abrir el partido y así sucedió. Un despeje corto de Nicolás Tagliafico derivó en el centro de Morgan Rogers: Nahuel Molina no estuvo atento en la marca y Anthony Gordon clavó el 1-0.

Cuando todo indicaba que Inglaterra iba a poder aprovechar la desventaja y el nerviosismo de Argentina, sucedió todo lo contrario. El equipo de Lionel Scaloni fue al frente, totalmente decidido a ganar, e Inglaterra no hizo más que tirarse atrás. Tan atrás que hasta por momentos parecía que tenía un hombre menos: todos casi adentro del área.

Por lo que había demostrado en los primeros 55', Inglaterra tenía armas para continuar con su mismo plan de juego y sentenciar el segundo tanto, el que podría haber liquidado el duelo. Sin embargo, el equipo de Tuchel se apagó y cuando el partido quemaba, el que sacó su carácter fue Argentina. El equipo de Lionel Scaloni fue dominador en todo el campo de juego y arrinconó a los ingleses hasta el asfixio.

Jordan Pickford fue la figura excluyente hasta el tanto de Enzo Fernández. Había sacado dos pelotas claras de gol, pero el arquero no pudo hacerse cargo del mezquino planteo de Tuchel en el tramo cúlmine del encuentro. Dan Burn y Nico O'Reilly ingresaron a los 82' para cerrar el partido, y al DT alemán le salió pésimo: en la primera jugada con los dos en cancha, llegó el 1-1 de Enzo Fernández.

De allí en adelante, sucedió lo que se preveía: Inglaterra, que ya estaba muy atrás, se quedó sin armas para atacar en el mejor momento de Argentina. No pudo ni aguantar hasta el alargue: el corazón y buen fútbol de la Albiceleste fue coronado con el 2-1, obra de Lautaro Martínez.

Argentina supo crecer con la tensión del clásico y fue mucho más que Inglaterra. A veces, el fútbol termina premiando injustamente a los más miserables con el juego, pero este no fue el caso. El equipo inglés se quedó demasiado y Tuchel pagó carísima su decisión. Argentina decidió jugar a la pelota, como en el potrero, y se llevó su boleto para la final de la Copa del Mundo.

Inglaterra registró su peor marca en 60 años

El seleccionado inglés pateó solo ¡cinco veces! al arco en todo el partido. Es un número record -negativo- que no sucedía desde 1966 para el seleccionado inglés.