Jude Bellingham llegó al Mundial 2026 bajo la lupa. Después de una temporada muy por debajo de las expectativas en Real Madrid, las dudas lo rodeaban. En su club cerró un año sin títulos, donde el mediocampista no logró marcar diferencias. En ese contexto, se llegó a dudar de su convocatoria con Inglaterra. Pero esta noche, tras otro doblete, para el 2-1 ante Noruega que los metió en semifinales, nadie duda que el mediocampista inglés está jugado el mejor torneo de su vida.
El pasado reciente de Bellingham no genera muchas expectativas. En su tercera temporada en Real Madrid, firmó su producción más baja desde que aterrizó en la Casa Blanca: disputó 40 partidos, con apenas ocho goles y cinco asistencias. Números discretos para un futbolista llamado a liderar al equipo en los grandes escenarios.
Tampoco había nada bueno en sus antecedentes con Inglaterra en torneos grandes. Pese a ser dos veces subcampeón de Europa, en la de 2020 apenas jugó 3 partidos y en la de 2024 estuvo en 7 juegos pero son marcó 2 veces. En el Mundial de Qatar, donde cayeron en cuartos de final, estuvo en 5 partidos y solo gritó un gol. Muchos minutos, poco protagonismo.
Sin embargo, antes de viajar al Mundial 2026 dejó en claro que no había perdido la confianza. “Ha sido un año duro, pero siento que estoy en un buen momento y preparado para dar absolutamente todo por Inglaterra una vez más”, aseguró al conocer su convocatoria.
Bellingham, figura de Inglaterra en el Mundial 2026: el torneo de su vida
Thomas Tuchel entendió rápidamente cómo potenciarlo. Lo ubicó en el corazón de la mediacancha ofensiva y le dio una consigna sencilla: atacar el área rival. Llegar al gol. Y Bellingham respondió desde el primer día.
En el debut, Inglaterra venció 4-2 a Croacia y el volante marcó el 3-2 apenas comenzado el segundo tiempo. Después llegó el decepcionante 0-0 frente a Ghana, un partido flojo tanto del equipo como de su principal figura.
La reacción apareció en el cierre de la fase de grupos. Ante Panamá, Bellingham aportó un gol y una asistencia para el triunfo por 2-0 que aseguró el primer puesto de Inglaterra. Tras ese encuentro dejó otra declaración que hoy cobra especial valor: “Para ganar el Mundial tendremos que vencer a los mejores equipos”.
En los 16avos volvió a tener una actuación discreta frente a otro rival africano y la clasificación quedó en manos de Harry Kane. Pero los cruces decisivos que siguieron sacaron a relucir su mejor versión.
Primero fue la histórica victoria 3-2 ante México en el estadio Azteca. Aquella noche marcó dos goles en apenas dos minutos y lideró a Inglaterra hacia los cuartos de final con un partido perfecto.
Luego, repitió la fórmula ante Noruega: otro doblete, otra actuación determinante y un triunfo por 2-1 que depositó a los ingleses entre los cuatro mejores del torneo.
Con seis goles y una asistencia, comparte la cima de las estadísticas ofensivas de Inglaterra junto a Kane. Sin embargo, el impacto de sus intervenciones parece incluso mayor. Sus tantos resultaron decisivos en la remontada frente a México y también en la clasificación a semifinales ante Noruega.
A los 23 años, Bellingham está confirmando lo que parecía imposible hace apenas unas semanas: que el mejor torneo de su carrera llegó después de su temporada más decepcionante a nivel de clubes.
Y la historia todavía puede tener un capítulo más grande. Inglaterra espera rival para las semifinales y podría cruzarse nada menos que con Argentina, que este sábado enfrentará a Suiza por un lugar entre los cuatro mejores.
Después de transformar las dudas en impacto y los cuestionamientos en goles, una cosa parece segura: Jude Bellingham quiere mucho más en este Mundial 2026.
