Por qué Francia le ganó a Marruecos en el Mundial 2026: las claves del partido

Francia se quedó con una irrefutable victoria por 2-0 ante Marruecos, en un gran partido del Mundial 2026, y se convirtió en el primer semifinalista del certamen.

A continuación, ESPN.com analiza las claves del triunfo galo en Boston.

Kylian Mbappé

Al igual que con Paraguay, 'Kiki' destrabó un encuentro que podría habérsele complicado a Francia con la desesperación y el paso de los minutos. Pero Mbappé siempre está ahí para traducir la superioridad francesa.

El 10 recibió en la puerta del área, se hizo su hueco y la puso en el ángulo de Bono, inatajable. Aprovechó cierta pasividad del zaguero Diop, que no lo tapó demasiado en el remate, para llegar a ocho goles e igualar a Lionel Messi como máximo goleador de esta Copa del Mundo.

Con el gol llegó la tranquilidad y seis minutos después el 2-0, con Dembelé confirmando el triunfo. Le llegó la pelota en mitad de cancha, trasladó y jugó con su doble perfil: fue hacia la derecha, remató abajo y aprovechó algo de complicidad de Bono, que intentó desviarla y la mandó despacio adentro.

Marruecos no fue Marruecos

Al equipo de Mohamed Ouahbi se le hizo demasiado largo el partido. Al contrario de lo que fue en sus anteriores encuentros, en los que fue protagonista y demostró un gran manejo de pelota, en este cambió el plan. Esperó demasiado replegado, respetando demasiado a Francia, buscando alguna salida rápida que no encontró.

No se desapegó de la planificación y lo pagó caro, defendiendo muy cerca de su arco. Recién cuando quiso hacerlo, en los primeros minutos de la segunda mitad en los que acechó sin peligro el arco de Maignan, llegó el gol de Mbappé que liquidó el partido.

Aún perdiendo, no inquietó.

Francia, muy sólida atrás

Los galos sufrieron apenas dos goles en esta Copa del Mundo (en el 3-1 con Senegal y el 4-1 con Noruega), y demostraron por qué.

Su ofensiva es la más peligrosa del Mundial y su última línea complementa muy bien eso. Cuando Marruecos buscó jugar en largo la defensa francesa se replegó rápido y bien, imposibilitando cualquier tipo de peligro.