Francia ratificó su rol de gran candidato y se metió en las semifinales del Mundial 2026 con una contundente victoria por 2 a 0 ante Marruecos, sin embargo, y a pesar de tener el control constante del partido, el equipo europeo dependió nuevamente de su máxima figura, Kylian Mbappé, para destrabar el marcador.
La importancia del 1-0
Muchos jugadores acumulan goles en sus estadísicas, sumando y sumando cuando el encuentro ya está liquidado, pero pocos son los que aparecen en el momento clave, cuando hay que atacar defensas cerradas, y romper el 0 a 0.
En este torneo, la incidencia de Mbappé en cada encuentro que disputó Francia fue total, especialmente para abrir el marcador cuando los minutos pasaban y nadie lograba hacer la diferencia. Esta tarde en Boston, el delantero supo reponerse luego de fallar un penal en el primer tiempo, sin embargo, cuando el conjunto galo lo necesitaba, marcó un golazo a los 60 minutos para empezar a sellar el pase a semifinales.
Este hecho no es aislado, ya que el capitán galo también fue fundamental con sus tantos ante rivales que estaban complicando a los de Deschamps. Contra Senegal (66' y 96'), Suecia (45' y 74') y Paraguay (70') puso el 1 a 0, y desde ahí, los franceses se relajaron y marcaron la diferencia.
Además, ante Irak, un rival menor, también marcó un doblete para acumular ocho tantos en esta edición. Sin dudas, el factor clave con el que Francia se ilusiona con salir campeón.
