Argentina busca volver a ser, con el plus del fuego sagrado

ATLANTA (Enviado especial) -- La Selección Argentina tiene que mejorar y Lionel Scaloni lo sabe perfectamente. Lo dice, a su manera en la conferencia de prensa, sin exponer a nadie. Y actúa en consecuencia, metiendo mano en el once de cara al partido de este martes ante Egipto por los octavos de final del Mundial 2026.

El objetivo es claro: recuperar la mejor versión de un equipo que, si bien ganó sus cuatro partidos hasta el momento, todavía no desplegó el juego con el que enamoró a sus hinchas.

La vuelta de Paredes, Tagliafico y Julián como titulares

Siempre reacio a dar los titulares, esta vez el nacido en Pujato se soltó y confirmó que lo se viene diciendo en la prensa es correcto: Leandro Paredes vuelve al primer equipo. No lo aclaró, pero el que le dejará su lugar es Thiago Almada.

Scaloni le valora su distribución de pelota, cómo gira el equipo cuando está en cancha y la chance de encontrar jugadores con pase más vertical. Quizás el déficit en la generación de juego pueda subsanarse una vez que Alexis Mac Allister, a quien le agradeció el esfuerzo de ocupar ese rol, quede más liberado.

El propio entrenador dejó en claro que siempre su primera opción como mediocampista central era el jugador de Boca, pero “vino lesionado”.

También por cuestiones físicas, en su momento quedaron relegados Nicolás Tagliafico y Julián Álvarez. Evidentemente, el cuerpo técnico ya los ven en óptimas condiciones para estar desde el arranque en lugar de Facundo Medina y Lautaro Martínez, respectivamente.

El plus de actitud que tiene el jugador argentino

Al igual que al término de la sufrida victoria contra Cabo Verde en Miami, el técnico volvió a resaltar ese plus tan característico del gen argentino: “Cuando las cosas no te salen o el rival te mete en dificultad, no hay una sola manera de ir a ganar. También se puede con la garra, con la intensidad, con los huevos, con el espíritu nuestro que llevamos incorporado todos nosotros. Y eso lo tiene el equipo”.

“Y si no tenés eso, te vas afuera. Yo estaba convencido de que si el otro día el equipo no saca ese temperamento, quedábamos afuera”, agregó el campeón del mundo en Qatar 2022. Tal como dijo aquella noche, “hubiese sido una locura perder”, pero Argentina lo sacó adelante con ese fuego sagrado que lo caracteriza. Ese llamado de atención, ese cachetazo que fue solo un susto, puede ser un envión para encarar lo que viene.

Es momento de respetar la identidad, recuperar el juego perdido y mostrar la chapa de campeón del mundo. Sumado al “factor H” del futbolista argentino y a un tal Lionel Andrés Messi, el futuro pinta bastante más optimista.