El Sub 20 de 2005 fue el primer Mundial de Lionel Messi. La función inicial del hombre que se volvió un depredador de récords de la Copa del Mundo. Más allá de ser campeón y goleador de ese torneo, “la Pulga” fue protagonista indirecto de una anécdota imperdible: Julio Grondona, presidente de la AFA, amenazó con despedir al entrenador Francisco “Pancho” Ferraro si no ponía al rosarino como titular para el partido siguiente, contra Egipto.
En la cuenta regresiva al cruce de la celeste y blanca contra los Faraones, en octavos de final del Mundial 2026, aquel áspero diálogo entre Grondona y Ferraro vuelve a la memoria.
De todos modos, a esta altura nadie se atrevería a discutir la titularidad del rosarino, quien, a los 39 años, siguió corriendo hasta el minuto 122 contra Cabo Verde.
La aventura de Grondona para ver el Mundial Sub 20 de 2005, según Cherquis Bialo
En aquel Mundial Sub 20, jugado en 2005 en Países Bajos, Messi tenía 18 años y venía dando sus primeros pasos en el equipo principal de Barcelona, con el cual debutó oficialmente en 2004, a los 17 años.
Grondona, todopoderoso en la AFA y con altísimo peso en la FIFA, estaba alojado en Alemania, donde la Selección Argentina de mayores disputaba la Copa de las Confederaciones.
En un momento sacó un papelito de su bolsillo y le preguntó a Lorenzo, su chofer personal, por el nombre de un pueblito neerlandés. Al instante, insistió en viajar hacia Países Bajos para ver el debut mundialista del Sub 20.
A los detalles los narró, con su prosa destacadísima, el periodista Ernesto Cherquis Bialo, quien falleció recientemente y brilló especialmente en El Gráfico y luego como vocero de la AFA.
Esa tarde de junio de 2005, Grondona y su esposa Nelly se subieron al auto que, con Lorenzo como piloto, recorrió 357,8 kilómetros en 3 horas y 45 minutos para arribar con lo justo a Enschede, el pueblito en el que la celeste y blanca poco más tarde perdería 1-0 con Estados Unidos.
Antes de la finalización del partido, Grondona le pidió a su mujer que volviera al auto. Luego, él se acercó hacia la arcada por la cual ingresaban y salían los equipos del campo de juego. Desde allí, el presidente de la AFA soltó su ira.
“Che, Ferraro, a vos te voy a dar una patada en el culo que vas a volar a Buenos Aires”, le dijo. “¿Qué mierda haces? ¿cómo no lo pones a Messi de entrada…?”, gritó Don Julio.
“Vea, Grondona, si usted viene aquí a formarme el equipo desde ya le digo que renuncio…”, respondió Ferraro, un hombre de modales correctos y también una persona muy respetada.
“No hace falta que me lo digas, estás echado…”, contraatacó Grondona, quien, de acuerdo a la crónica de Cherquis Bialo, había arrojado su teléfono celular contra el piso con aire de furia.
El hombre fuerte de la AFA siguió gritando mientras se alejaba hacia el auto en el cual Lorenzo y su esposa Nelly esperaban para regresar a Frankfurt.
“¿Qué quieren inventar? ¡Ponelo a Messi carajo!”, repetía Grondona para sí mismo.
Ferraro se quedó y Messi fue la figura del Mundial que ganó Argentina
Esa misma noche, los jugadores y sus compañeros del cuerpo técnico le pidieron a Ferraro que se olvidara de lo que había pasado y que continuara al frente del equipo. El propio Grondona llamó desde Alemania para pedirle disculpas por lo ocurrido. Y “Pancho” siguió como técnico del equipo.
Lo que sí cambió fue la formación inicial del seleccionado Sub 20. Para el partido con Egipto, en la segunda fecha, Ferraro puso a Messi como titular. “La Pulga” marcó su primer gol mundialista y empezó a escribir la historia grande con la celeste y blanca, con la que ya lleva 6 Copas del Mundo de Mayores.
En Atlanta, el martes 7 de julio de 2026, Messi volverá a enfrentar a los Faraones con la misma sed de goles y la ambición que tenía en esos días en que aún ni siquiera era el dueño de la camiseta número 10 de la Albiceleste.
