Francia terminó de imprimir sus credenciales de candidato al título tras la goleada sobre Suecia. Y en octavos de final cruzará con Paraguay, que viene de eliminar a Alemania, y que, a pesar de las enormes diferencias futbolísticas exhibidas en este Mundial 2026, se dispone a luchar de igual a igual, el sábado 4 de julio en Filadelfia.
¿Pero que es una utopía? Etimológicamente, proviene del griego ou ("no") y topos ("lugar"), significando literalmente "no-lugar". Y eso necesitará encontrar el Paraguay del profe Alfaro, el "no lugar" de Francia en el partido.
Mano a mano las individualidades francesas pueden provocarle mucho daño a la Albirroja. Puestos a jugar Mbappé, Dembelé, Barcola, Olise, o los suplentes Doué o Cherki, son capaces de definir un partido por si solos. Y si encima siguen demostrando ganas de encontrarse y combinar.... No es mucho lo que se puede agregar.
¿Y entonces? Dos temas a explotar: la mitad de la cancha y la pelota parada.
En la zona de volantes Paraguay debe proponerse aprovechar, cuando pueda, la superioridad numérica a la inferioridad técnica. Allí el cuarteto Andrés Cubas-Matías Galarza-Diego Gómez-Miguel Almirón confrontorá por el dominio territorial contra Aurélien Tchouaméni y Adrien Rabiot.
Deschamps construyó la Francia campeona del mundo en 2018 con la mejor versión de N’Golo Kanté y Paul Pogba, una pareja de mediocentros impenetrable. Y ahora, con los cuatro de arriba casi liberados de cuestiones defensivas, Tchouaméni y Rabiot son la representación de aquellos.
Entonces, si Cubas y Galarza repiten lo hecho con Alemania, si Diego Gómez, que vuelve tras purgar la supensión, le suma un poco de tenencia y fútbol y si Miguelito Almirón aporta su velocidad, su picardía y su inventiva, esa batalla puede germinar momentos importantes para el equipo de Alfaro.
Otra herramienta puede ser el juego aéreo. Los centrales Gustavo Gómes y Omar Alderete (habrá que ver si el del Sunderland está totalmente recuperado para jugar este duelo trascendental) son importantantes en ambas áreas y con ellos se puede soñar en una "hazaña aérea".
La historia no ayuda a ilusionarse. Será el tercer duelo mundialista entre franceses y paraguayos, con dos victorias previas de los europeos: 7 a 3 en Suecia 1958 y el más cercano de los octavos de final de Francia 1998, cuando los galos se impusieron con "gol de oro" de Laurent Blanc.
Además de las consideraciones tácticas, habrá que apostar la garra, el apego al plan y el deseo que ganar de Paraguay.
Una utopía es la representación imaginaria de una sociedad ideal, justa y feliz. Al fin y al cabo, ir a la caza de una, no es otra cosa que soñar con ser feliz ¿y quién no daría todo por conseguirlo?.
