Luego de los exámenes médicos, las lesiones de ambos jugadores son de "grado moderado", pero no se determinó si podrán jugar
La selección de España confirmó el tipo de lesiones que los jugadores Yéremy Pino y Nico Williams sufrieron en el partido del viernes ante Uruguay.
Tras someterse a pruebas radiológicas este sábado, se descarta que Yeremi Pino sufra alguna una fractura, diagnosticándosele un “esguince acromioclavicular”.
“Por su parte, Nico Williams sufrió una lesión muscular en el aductor derecho tras una entrada fuerte en el partido contra Uruguay.
“Ambas lesiones son de gravedad moderada y su recuperación determinará su disponibilidad”, indicó la selección española en un comunicado.
Así, se descarta una rotura de clavícula de Pino tras una mala caída en el partido frente a Uruguay. Aunque los resultados de las pruebas no lo descartan para lo que resta de Mundial, el técnico Luis de la Fuente no era tan optimista la noche del viernes.
La situación de Nico preocupa especialmente porque el atacante ya llegó al Mundial con molestias físicas y durante el torneo no se le ha visto con la misma explosividad que suele caracterizar su juego.
Su posible baja sería un golpe importante para España de cara a la fase eliminatoria, donde De La Fuente necesitará variantes ofensivas para partidos de mayor exigencia.
“Lástima la lesión de Yeremy, veremos a ver de qué grado es. Puede ser una lesión de clavícula. Está sufriendo mucho. Mañana pasará unas pruebas. Seguramente tenga la clavícula rota”, afirmó De La Fuente, quien también destacó el esfuerzo del futbolista: “Ha hecho una heroicidad”. Afortunadamente para el futbolista, se descartó la fractura, pero su disponibilidad dependerá de cómo responda al tratamiento.
Nico Williams lamenta su lesión
Nico Williams publicó en redes sociales un extenso mensaje en el que reflexionó acerca de la jugada que le provocó la lesión.
"Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial", indicó Williams.
