"No todo está bien": cómo Japón fue una "buena lección" para Brasil e influyó en la lista de Ancelotti para el Mundial

NUEVA JERSEY -- Para mantener vivo el sueño del hexacampeonato, Brasil se enfrentará a un rival que sirvió de "buena lección" para el equipo de Carlo Ancelotti hace menos de un año y que, indirectamente, incluso afectó a la lista de jugadores convocados para el Mundial 2026.

Japón será el rival de la Verdeamarela el próximo lunes 29 en el NRG Stadium de Houston, a las 14:00 BRA/ARG/URU - 13:00 CHI - 12:00 COL/ECU/PER. Será un reencuentro con un equipo que, hasta el 14 de octuber de 2025, no sabía lo que era vencer a Brasil.

Ese día, en Tokio, el equipo brasileño se puso en ventaja 2-0 con goles de Paulo Henrique, lateral del Vasco da Gama, y Martinelli, delantero del Arsenal. Todo parecía encaminarse hacia una cómoda victoria en la segunda mitad cuando, en tan solo 19 minutos, Japón anotó tres goles y dio vuelta el partido.

El gol que allanó el camino para la remontada llegó tras un error de Fabrício Bruno, defensor del Cruzeiro, que al dar un pase impreciso al borde del área le regaló el balón a Takumi Minamino. Posteriormente, Keito Nakamura y Ayase Ueda, este último con un disparo que Hugo Souza pudo haber atajado, aseguraron la victoria para Japón.

"No todo va bien. Cuando el equipo pierde, nos enojamos, es normal. Hasta el error de Fabricio, el partido estaba bajo control", admitió Ancelotti en la conferencia de prensa posterior al encuentro. "Después, tengo muy claro lo que pasó: el equipo se desmoronó tras el primer error. Ese fue el mayor error. Nos afectó muchísimo", completó.

Casualidad o no, quienes fueron marcados por aquel partido en Tokio perdieron terreno en la lucha por un puesto en la selección mundialista. Fabrício Bruno incluso disputó los amistosos contra Senegal y Túnez en noviembre, pero Bremer, Léo Pereira e Ibáñez lo superaron en la lista final de convocados. Hugo también quedó fuera, en una competencia que involucró a Bento y que terminó con la victoria de Weverton.

"Los errores individuales no afectan la posición de un jugador en el equipo. Lo que debemos evaluar es la reacción del equipo tras el primer error, que no fue buena porque perdimos algo de equilibrio en el campo. Es una buena lección para el futuro", comentó Ancelotti, aún en Tokio.

Y remató: "Es un proceso, y en el Mundial tenemos que tener equilibrio".

Llegó la oportunidad de demostrar que se ha aprendido la lección: criticada por su partido inaugural contra Marruecos, Brasil llega a los dieciseisavos de final en su mejor momento del torneo, tras victorias por 3-0 sobre Haití y Escocia. Japón, por su parte, defiende una racha invicta que se ha fortalecido desde septiembre.