De Maradona a Messi: cómo Bangladesh se enamoró de Argentina

Miles de fanáticos se reúnen para mirar los partidos de Argentina en Bangladesh. ESPN.com

Mientras Argentina y Brasil protagonizan una de las rivalidades más grandes de la historia del fútbol, existe un país en el otro lado del mundo donde ambas selecciones cuentan con millones de fanáticos. Se trata de Bangladesh, una nación de más de 170 millones de habitantes donde el fanatísmo por el fútbol sudamericano es desmedido y dice presente en el Mundial 2026.

Durante años, Brasil fue considerado el gran equipo extranjero de los bangladesíes. Según Paulo Dias Feres, embajador brasileño en Bangladesh, cerca de 100 millones de personas apoyan a la 'Verdeamarela' en el país asiático. En cada Mundial, las calles de Daca se llenan de camisetas amarillas, pantallas gigantes y caravanas de hinchas que siguen los partidos de la selección brasileña incluso cuando se disputan en plena madrugada local.

Sin embargo, en los últimos años Argentina comenzó a disputar ese liderazgo emocional. De acuerdo con un cálculo hecho por Financial Times, Bangladesh podría concentrar más de 70 millones de simpatizantes de la Albiceleste, una cifra que incluso supera la población total nacional.

La pasión quedó reflejada durante el Mundial, cuando miles de personas se reunieron en el campus de la Universidad de Daca para seguir los partidos de Lionel Messi. Banderas, camisetas y festejos se volvieron una costumbre en el país asiático.

Un país sin Mundial, pero con dos selecciones adoptivas

La explicación más sencilla es también la más obvia: Bangladesh nunca logró clasificarse a una Copa del Mundo. Ante la ausencia de su selección, sus habitantes necesitaban algo de qué agarrase.

La mayoría eligió a Argentina. Otros optaron por Brasil.

En el caso brasileño, el origen suele ubicarse en los años siguientes a la independencia del país, en 1971. Según el embajador Feres, el líder popular de Bangladesh en su independencia admiraba a Pelé. Incluso impulsó la traducción de su biografía al bengalí y promovió su lectura en las escuelas.

Maradona y la empatía que generó

Para muchos analistas locales, el momento decisivo llegó en el Mundial de 1986, cuando Diego Maradona marcó sus dos históricos goles frente a Inglaterra en los cuartos de final.

La famosa "Mano de Dios" fue interpretada por muchos aficionados como una especie de revancha simbólica del más débil frente al poderoso (al igual que en Argentina).

De Pelé y Maradona a Neymar y Messi

Con el paso de los años, los ídolos cambiaron, pero la pasión permaneció intacta.

Los aficionados brasileños encontraron nuevas referencias en Ronaldo, Ronaldinho y Neymar. Del lado argentino, Lionel Messi heredó el lugar que durante décadas fue del 'Diego'.

En Daca es común encontrar murales dedicados a Messi y Maradona, a su vez, enormes banderas brasileñas decoran barrios enteros durante los Mundiales.