Ecuador y su gente, unidos para cambiar la cara en el Mundial 2026

Los futbolistas de La Tri firmaron autógrafos y se sacaron fotos con los hinchas en la puerta del hotel de Kansas City. ESPN

KANSAS CITY (Enviado especial) – Fue mucho más que un gesto. Los 15 minutos que le dedicaron los futbolistas de Ecuador a los hinchas que los esperaban ansiosos en la puerta del hotel de Kansas City significó un símbolo de unidad de cara al trascendental encuentro de este sábado ante Curazao, por la segunda fecha del Grupo E del Mundial 2026.

Una vez que llegó el ómnibus sonó fuerte el “E-cua-dor” y el “Sí, se puede”. Uno de los primeros en bajar fue el entrenador Sebastián Beccacece, quien levantó su brazo izquierdo en señal de agradecimiento. Al descender, Piero Hincapié no dudó y encaró directamente hacia el público. Y sus compañeros lo siguieron.

Fotos, autógrafos y un momento inolvidable para los hinchas de La Tri

El ánimo de la previa, algo en baja por la derrota en el debut frente a Costa de Marfil y por el intenso calor de la tarde, se modificó por completo. De repente, todo pasó a ser alegría, emoción e ilusión.

César Lara, uno de los simpatizantes presentes, sintetiza el sentimiento en diálogo con ESPN.com: “Simplemente fenomenal. Valió la espera y, obviamente, el recibimiento de la gente cálida aquí en Kansas City para los ecuatorianos. Sobre todo, la humildad y la actitud de los jugadores para con la hinchada. Eso es lo que uno se lleva como premio, más allá del resultado. Pero vamos también por la búsqueda de llegar, por lo menos, a los cuartos de final”.

César viajó desde Quito y disfruta la Copa del Mundo junto a su sobrina, que vive en Dallas. Tampoco se le desaparece la sonrisa de la cara a una hincha proveniente de Ecuador, que se reencontró con una amiga residente en Atlanta: “¡Ay, esto es un sueño que yo he tenido toda mi vida! Y estoy muy contenta y no importa lo que pase. ¡Amo a mi Selección y arriba Ecuador!”.

En lo que duró esa locura bien entendida, las vallas aguantaron de casualidad. La policía interpretó de buena manera lo que estaba sucediendo y controló la situación sin sobresaltos.

Con gorra azul, Pervis Estupiñán también se acercó a los fanáticos. Lo mismo hicieron Hernán Galíndez, Enner Valencia, Willian Pacho, entre otros. El sector se revolucionó cuando apareció “Niño Moi” Caicedo.

“Vamos que se puede”, fue el mensaje más escuchado. De repente, la desazón le dio paso al optimismo. El tiempo que le dedicaron los jugadores a su gente fue mucho más que un gesto. Fue la necesidad de estar unidos en el momento más importante.