Mundial 2026: Por qué Turquía es la primera gran decepción

Turquía llegó al Mundial 2026 con la ilusión de convertirse en una de las revelaciones del torneo. Con una generación encabezada por Arda Güler, Kenan Yildiz y Hakan Çalhanoğlu, el conjunto dirigido por Vincenzo Montella aparecía como uno de los favoritos para avanzar desde el Grupo D. Sin embargo, apenas dos jornadas bastaron para que ese sueño se transformara en frustración.

“Estamos muy tristes y nos sentimos avergonzados. Pedimos perdón a toda nuestra gente", manifestó Güler, tras la eliminación.

El inicio de la eliminación

La caída comenzó en el debut ante Australia. Los turcos dominaron largos tramos del encuentro, generaron ocasiones suficientes para cambiar la historia, pero volvieron a exhibir una falencia que terminaría siendo fatal: la falta de contundencia frente al arco rival. El resultado fue una derrota por 2-0 que encendió las alarmas.

28 remates, siete al arco ante los australianos, que dispararon solo ocho veces, con cuatro entro los cuatro palos. Turquía con el 63% de la posesión perdió de manera contundente.

La peor decepción, caer con Paraguay con un jugador más

Lejos de reaccionar, Turquía volvió a tropezar en su segundo compromiso. Paraguay golpeó a los 64 segundos gracias a Matías Galarza y condicionó el desarrollo del partido desde el inicio. A partir de allí, los europeos monopolizaron la posesión, acumularon oportunidades y jugaron toda la segunda mitad con superioridad numérica tras la expulsión de Miguel Almirón. Aun así, fueron incapaces de encontrar el empate y terminaron cayendo por 1-0. Los números reflejan con crudeza el fracaso.

Turquía acumuló más de 60 remates en sus dos presentaciones, pero no logró convertir un solo gol. Una estadística que explica mejor que cualquier análisis por qué quedó eliminada de manera prematura.

La decepción es aún mayor por el contexto. Se trataba del regreso turco a una Copa del Mundo después de 24 años de ausencia y de una selección que llegaba respaldada por una de las generaciones más talentosas de su historia reciente. Sobre el papel, pocos imaginaban que Australia y Paraguay serían los equipos que terminarían sentenciando su destino.

"En los próximos torneos daremos lo mejor de nosotros mismos. Jugamos en grandes equipos, y teníamos que haberlo demostrado", reconoció Güler.

Ahora, a Turquía solo le queda disputar su último partido frente a Estados Unidos para intentar despedirse con dignidad. Pero el daño ya está hecho: la selección que muchos señalaban como candidata a sorprender se convirtió en la primera gran decepción del Mundial 2026.