¿Cómo juega Austria? Virtudes y defectos del rival de Argentina en el Mundial 2026

La Selección Argentina dejó atrás su gran debut en el Mundial 2026, la goleada 3 a 0 ante Argelia, y ya se enfoca en su próximo compromiso, frente a Austria en Dallas.

El conjunto europeo venció 3 a 1 a Jordania en su estreno, en un partido que parecía tener controlado pero terminó ganando en los últimos minutos, y llega con confianza al duelo por la segunda fecha, desde las 14:00 (ARG), con transmisión de Disney+ Plan Premium.

Ralf Rangnick, la causa de la ilusión austríaca

Cuando Lionel Scaloni analizó a los contrincantes de la Albiceleste en el grupo J, consideró a Argelia un "rival a temer", pidió no subestimar a Jordania y, a la hora de hablar de Austria, focalizó en las virtudes de su entrenador, el alemán Ralf Rangnick.

"Ganó su clasificación y es un rival que tiene un entrenador que sale a presionar muy bien, que tiene a su equipo bastante alto, y no hay nada por descontado", señaló el DT del vigente campeón del mundo.

Rangnick, de 67 años y con una experiencia de más de cuatro décadas como entrenador, es considerado el padre del gegenpressing, un estilo de juego que consiste en presionar de manera asfixiante inmediatamente después de perder la pelota, buscando recuperarla lo más rápido posible y tratando de evitar retroceder en la cancha.

En esencia, a eso juega Austria, el próximo rival de Argentina.

La carrera de Rangnick como director técnico, mucho más exitosa que su etapa como futbolista, se desarrolló casi íntegramente en el fútbol alemán, donde juega gran parte del seleccionado austríaco. Antes de tener su primera experiencia a nivel internacional pasó, con más pena que gloria, por Manchester United, y desde 2022 dirige a Austria.

Definir el éxito del DT alemán en base a su palmarés sería injusto: levantó tres trofeos con Schalke 04, siendo también subcampeón de la Bundesliga, y ascendió con tres equipos diferentes a la élite del balompié local. Pero el legado de Rangnick va mucho más allá de los resultados que haya cosechado, entre otros clubes, con Stuttgart, Hannover, Schalke, Hoffenheim y Leipzig, club conectado con la escuela austríaca y varios de sus dirigidos.

Gran influencia para varias generaciones de entrenadores alemanes, como Klopp, Tuchel, Nagelsmann y Flick, el oriundo de Backnang es la causa de la ilusión austríaca: hizo una buena Eurocopa 2024, ganando el grupo que compartió con Francia y cayendo en octavos de final, y consiguió la clasificación mundialista por primera vez desde 1998.

Cómo juega Austria, el próximo rival de Argentina

El compromiso de Rangnick con Austria, donde asumió en mayo de 2022, quedó claro cuando rechazó una oferta del Bayern Munich, el gigante de su país. El conjunto bávaro, lo máximo para un referente alemán que pasó casi toda su vida y carrera allí, había cesado a Thomas Tuchel y pensó en un experimentado como Rangnick, pero este decidió quedarse en el seleccionado, en vísperas de la Eurocopa y con las Eliminatorias en el horizonte.

Más allá del respeto para un equipo nacional, lo que Rangnick inició hace poco más de cuatro años es un proceso histórico para Austria. Y en medio de tantos objetivos relevantes, el DT optó por seguir escribiendo su historia.

El gegenpressing, estilo que popularizó durante las últimas décadas, es una constante en sus equipos. Ante todo, Austria presiona alto, con mucha intensidad, y busca recuperar la pelota después de perderla.

4-2-3-1 es el esquema planteado por defecto, pero este se deforma, aprovechando la disciplina de los futbolistas, y por ejemplo a la hora de atacar cuenta con tres defensores y un posicionalmente alto de los laterales.

Y para defender, cuando el equipo no puede recuperar y se repliega, se convierte en un 4-4-2 clásico.

Cuando Austria inicia sus ataques, trata de hacerlo con transiciones rápidas, juntando pocos pases en espacios reducidos, muchas veces en la zona central, y buscando llegar al área rival en pocos segundos, idea para la que es conveniente recuperar en posición ofensiva, adelantando un bloque corto e incluso aislando a los rivales contra una banda.

Esos primeros segundos de presión son muy intensos, imponiendo mucho ritmo y buscando capitalizar el error ajeno, pero si no se consigue el objetivo, Austria regresa a una posición más defensiva y

Las principales figuras de Austria

El gran referente de Austria es, sin dudas, David Alaba. Luego de una década en Bayern Munich, el defensor pasó los últimos cinco años en Real Madrid, donde terminó mermado por las lesiones, y su mezcla de calidad, polifuncionalidad y experiencia es clave para el elenco europeo.

Alaba ha jugado como lateral y como mediocampista, pero en esta Austria su posición predilecta es la de zaguero izquierdo, siendo clave su pase limpio para iniciar las jugadas desde el fondo y saltear líneas en los ataques veloces.

Pero no es el único futbolista destacado: Konrad Laimer es el corazón del equipo, aportando lectura y despliegue en el mediocampo, y Marcel Sabitzer, de destacada trayectoria, es una de las grandes figuras en ataque.

Contra Jordania, fue clave desde su ingreso el experimentado Marko Arnautovic, el jugador con más partidos y goles en la historia del seleccionado, generando los dos goles que terminaron significando la victoria en San Francisco.

Aunque no cuenta con figuras deslumbrantes, Austria tiene muchos futbolistas en las ligas más importantes del mundo, principalmente la Bundesliga, y, quizás más importante, jugadores que tomaron como propios los fundamentos de Rangnick y los aplican con mucha naturalidad.

Cómo le puede hacer daño Argentina a Austria y de qué tiene que cuidarse

El seleccionado campeón del mundo tiene una idea muy clara: adueñarse del partido a partir de la influencia de sus mediocampistas, dominar la pelota y aprovechar el genio de Messi y compañía cerca del área rival. Contra Argelia le costó por momentos imponer su ADN, pero terminó quebrando a un equipo que no pudo predominar en la marca.

Por lo que proponen ambos conjuntos, Argentina seguramente será protagonista en Dallas. Austria le cederá la pelota y tratará de cortar o ensuciar las salidas de la Albiceleste para quedar mano a mano con los zagueros.

“Cuando vencimos a Alemania, Italia o los Países Bajos, no deslumbramos con regates ni con un fútbol vistoso, sino forzando errores y creando oportunidades durante las transiciones”, resumió su DT sobre cómo juega su equipo, que todo el tiempo busca el control. Cueste lo que cueste, hay que recuperar y atacar, buscando con ambición y convicción el arco rival.

Argentina, entonces, tiene que tener especial cuidado a la hora de manejar la pelota. Si bien el Dibu Martínez y los defensores argentinos tienen recursos con la pelota, una salida en falso podría complicar las aspiraciones contra un rival que, en caso de obtener un resultado satisfactorio, podría replegarse y cortar los circuitos de juego.

El juego aéreo, de donde provino el 2-1 contra Jordania, es otro aspecto que los dirigidos por Lionel Scaloni deberán tener en consideración en suelo tejano.

Pero el elenco rioplatense también tiene argumentos y jerarquía para complicar a Austria, un equipo a priori, en los papeles, algo más limitado en cuanto a calidad individual.

Porque no solo no tiene cracks como sí Argentina, sino que sus virtudes también pueden ser sus defectos: si la Albiceleste puede romper esa primera línea de presión, puede tener muchas facilidades para quedar en posición de peligro.

Argelia falló a la hora de marcar, porque Messi quedó muchas veces cerca del área con pelota dominada. Austria, previsiblemente, tendrá un hombre encima del capitán con mayor disciplina. Pero presionar alto también implica un riesgo, y los pupilos de Rangnick juegan muy seguros de sus credenciales.

La gran calidad y población de Argentina en el mediocampo puede constituir un gran peligro para el equipo rojiblanco, que sufrirá mucho si Messi, Mac Allister, Enzo Fernández, De Paul o Almada pueden filtrar pases y encontrar a un compañero, sea Julián Álvarez, Lautaro Martínez o un extremo (¿tendrá lugar algún futbolista que pueda hacer la banda, como Giuliano Simeone?).

Con estilos y formas tan diferentes, Argentina y Austria buscarán imponerse en Dallas, como lo vienen haciendo en los procesos de sus exitosos entrenadores. El que lo haga, claro, tendrá más chances de dar un gran paso hacia el objetivo de conseguir el primer puesto del grupo J de la Copa del Mundo, donde los sudamericanos buscan defender el título y los europeos, que lo viven con la ilusión del que consigue un sueño que tanto anhelaba, con generaciones que nunca lo habían vivido, dar el batacazo.